
¡Viajeros al tren! (mejor dicho...)
¡VINO al tren!
Coleccionar, interesarse por un tema, es muy enriquecedor para una persona, pero compartir esa inquietud con otros aficionados a lo mismo y trabajar para un proyecto común, es mucho más gratificante, porque se pueden intercambiar conocimientos, información, ideas, y todo redunda en bien de todos.

Pero, dentro de todos estos temas, hay uno que destaca especialmente en su ámbito de estudio, y nos referimos al famoso Tren del Vino, muy popular entre todos los jerezanos. Así, es objetivo primordial el investigar y recopilar toda la información posible referente a ese ferrocarril. No solamente los aspectos técnicos, comerciales, urbanísticos, etc. que supuso su implantación en la ciudad, sino también conocer y recordar muchas de las historias humanas que se vivieron en torno a el.


Volviendo al Tren del Vino, denominado familiarmente por los jerezanos La Maquinilla, hay que decir que presenta alguna característica tanto a nivel de estructura y técnica como de trazado viario, que lo hacen muy especial. Lo primero que llama la atención es su pequeño tamaño, es decir, las medidas de su máquina y, desde luego, su trazado urbano circular.


Y, aunque esa fecha parece temprana, por lo que se refiere a la implantación de un tren en nuestro país, la relación de la ciudad de Jerez con el ferrocarril no empezaba allí.
Realmente comenzó, cuando en el año 1827 se presentó al Gobierno de la Nación la solicitud de la primera concesión para construir un camino de hierro en Jerez, que fue aprobada, pero ante el poco éxito que despertó la novedosa iniciativa entre los jerezanos, no sé hizo nada y dicha concesión expiró en 1838. Por lo que se refiere al Tren del Vino, parece ser que estuvo en funcionamiento hasta mediados de los 60.
Realmente comenzó, cuando en el año 1827 se presentó al Gobierno de la Nación la solicitud de la primera concesión para construir un camino de hierro en Jerez, que fue aprobada, pero ante el poco éxito que despertó la novedosa iniciativa entre los jerezanos, no sé hizo nada y dicha concesión expiró en 1838. Por lo que se refiere al Tren del Vino, parece ser que estuvo en funcionamiento hasta mediados de los 60.


Para este recorrido instructivo y pintoresco, solo hace falta que os subáis al tren del Club Ferroviario Jerezano, así es que ¡curiosos al tren!
4 comentarios:
Hola María, me gusta mucho tu blog de colecciones y recuerdo, sobre todo los post dedicados a envoltorios y golosinas de distintas épocas y países. Yo también tengo un blog con envoltorios y publicidades de muchísimas épocas y países, todo lo que publico en material propio, o aportes de la gente que nos sigue por blogger o facebook. Te dejo la dirección así nos visitás. Saludos!
elgranlibrodelasmarcas.blogspot.com
Hola, Alan, gracias por visitar Procoleccionismo y por tu comentario. Ahora mismo vamos a ver tu blog. Saludos.
Adorables recuerdos...
¡Muy interesante!
Sofía (desde Jerez)
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