
UNA SUERTE LOCA
María Rozas, nacida en Galicia (Santiago de Compostela, para ser más exactos) vive actualmente en Madrid. A la hora de presentarla, hemos omitido lo de coleccionista porque ella, modesta que es, nos dice que no está segura si lo que tiene es una colección o no... Pero, nosotros creemos que: si se interesa por los Jokers, le gustan, guarda todos los que consigue, procura conseguir todos los que puede, y procura informarse sobre todo lo referente a ellos, eso son todo características de una buena coleccionista ¿o no?
El nombre de joker en España es comodín, y en algunos países hispanoamericanos se le conoce como "el guasón".
Parece ser que este naipe fue creado en Estados Unidos, a finales del siglo XIX, cuando la llegada de muchos emigrantes holandeses y alemanes popularizó un juego llamado Euchre, en el que dos "J" eran las cartas más poderosas. Pensando en satisfacer la demanda para esa peculiaridad del recién importado juego, se empezaron a añadir dos o tres cartas a las barajas tradicionales.
Otras fuentes, sin embargo, afirman que Euchare era un jugador norteamericano que decidió, allá por 1860, añadir dos cartas de más para hacer más atractivo el juego. Fuera una u otra cosa, parece probable que ha habido un Euchre o Euchare en los orígenes del Joker, y que su difusión por el mercado americano tuvo lugar alrededor de 1880, cuando empezaron a llegar los primeros paquetes fabricados en Inglaterra con esas cartas incorporadas.
Otras fuentes, sin embargo, afirman que Euchare era un jugador norteamericano que decidió, allá por 1860, añadir dos cartas de más para hacer más atractivo el juego. Fuera una u otra cosa, parece probable que ha habido un Euchre o Euchare en los orígenes del Joker, y que su difusión por el mercado americano tuvo lugar alrededor de 1880, cuando empezaron a llegar los primeros paquetes fabricados en Inglaterra con esas cartas incorporadas.
Normalmente, en la carta del joker hay representado un personaje estrafalario, que igual es un bufón, un arlequín o un juglar. En ocasiones, menos habituales, aparecen animales y si se trata de una baraja publicitaria, suele figurar el logo de la marca.
Se dice que la naturaleza de este personaje se ha inspirado en la carta del Tarot llamada El Loco. Aunque no se puede asegurar, en realidad, el hecho de que aparezca siempre sonriendo, incluso cuando se trata de un animal, o se presente en actitudes divertidas, etc. bien puede ser para resaltar su vinculación con la suerte caprichosa, la fortuna imprevisible , etc. Como ocurre con todas las cosas, también aquí encontramos excepciones, como es, por ejemplo, el rey en bicicleta de la marca Bicycle, que es la única baraja que representa a una de sus figuras como comodín y, además, aparece completamente serio, tal y como suelen aparecer los reyes en las barajas.
La mayoría de los bufones y payasos aparecen vestidos con trajes de colores fuertes, sombreros con varias puntas y cascabeles y otros accesorios vistosos. Menos frecuentemente encontramos a los juglares, que se muestran tocando un instrumento musical, y a los animales, conejos, osos pandas...
Le hemos preguntado a María por sus jokers preferidos y dice que tiene una predilección por la que os mostramos aquí al lado, un loro en plan dandy (un poco chulillo lo veo yo...), pero que, en realidad, le gustan todos los que tiene.
Aunque las cartas de la baraja sean de colores, a veces los jokers se presentan en acromías, blanco y negro solamente. En otras ocasiones hay un joker negro y otro rojo, pero la mayoría de las veces suelen exhibir varios colores, además, como hemos comentado, son colores fuertes: rojos, amarillos, azules y verdes. María nos dice que menos de un tercio de su colección, son comodines en blanco y negro.
También nos cuenta que se le ocurrió hacer esta colección cuando leyó el libro "El misterio del solitario" de Jostein Gaarder, donde el autor noruego describía un mundo en el que los protagonistas eran cartas de la baraja que vivían según unas reglas pautadas, pero que desconocían su verdadera naturaleza. El Comodín era el único que era consciente del juego y eso le permitía vivir fuera de el.
Le hemos preguntado a María por sus jokers preferidos y dice que tiene una predilección por la que os mostramos aquí al lado, un loro en plan dandy (un poco chulillo lo veo yo...), pero que, en realidad, le gustan todos los que tiene. Aunque las cartas de la baraja sean de colores, a veces los jokers se presentan en acromías, blanco y negro solamente. En otras ocasiones hay un joker negro y otro rojo, pero la mayoría de las veces suelen exhibir varios colores, además, como hemos comentado, son colores fuertes: rojos, amarillos, azules y verdes. María nos dice que menos de un tercio de su colección, son comodines en blanco y negro.
También nos cuenta que se le ocurrió hacer esta colección cuando leyó el libro "El misterio del solitario" de Jostein Gaarder, donde el autor noruego describía un mundo en el que los protagonistas eran cartas de la baraja que vivían según unas reglas pautadas, pero que desconocían su verdadera naturaleza. El Comodín era el único que era consciente del juego y eso le permitía vivir fuera de el.
A partir de entonces, María empezó a fijarse en esa figura, y a guardar los comodines. Le llamó la atención observar lo diferentes que son unos de otros y, casi por diversión empezó a comprar barajas sin saber cómo sería el comodín que guardaban. Y hasta ahora...
Sobre el número de jokers que hay en cada baraja, María nos dice que en casi todas suelen salir dos, aunque algunas traen 3. Para saber si llevan jokers hay que fijarse en el número de cartas. La baraja española está formada por 48 cartas y la inglesa por 52, por lo que si el número marcado en la caja o paquete es superior a esas cantidades, hay que deducir que lo que pasa de esa cifra son comodines.
Para conseguir nuevos ejemplares, nuestra coleccionista muchas veces compra barajas enteras, con el suspense que ello conlleva de descubrir si hay comodín y cómo es. Estas son cosas que forman parte del ritual, nos dice. También los consigue gracias a regalos.
Intercambiar no ha intercambiado ninguno, porque, según nos explica, no conoce a otros coleccionistas de lo mismo, aunque seguramente debe haberlos. Lo que pasa es que ella, de momento, tampoco se ha dedicado a buscarlos, pues lleva la colección a su rítmo.
Nuestra coleccionista ha empezado a colgar sus comodines en la red. Ha creado un blog y podéis visitarlo cuando queráis, no cierra. Las imágenes de estos naipes son llamativas, extravagantes, originales, hasta inquietantes muchas veces. Ya se sabe, de un joker puede esperarse cualquier cosa. Nosotros lo que deseamos es que le den mucha suerte a María.

