¿SUEÑA PHILIP J. DICK CON ANDROIDES?
Para un aficionado a Blade Runner, coleccionar Philip K Dick es algo que viene rodado. Como autor de la novela original, "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" que inspiró la película, lo normal es que el film te lleve a la obra de Dick. Sin embargo, el proceso para nuestro amigo Joan Fusté no fue así, sino todo lo contrario, pues primero leyó el libro y luego vio la película. Eso sí, cuando la vió, volvió a retomar la obra escrita de Philip K. Dick.

Nos explica Joan que, aparte de algunas excepciones, las novelas de Philip K. Dick suelen poner esa realidad en entredicho de las más variadas formas. Manipulación genética, manipulación del pensamiento, poderes sobrehumanos, psicodelia... No en vano Dick experimentó con el LSD que por aquel entonces ni se consideraba una droga y menos aún, se conocía que fuera tan dañina como sabemos ahora que es. Ni siquiera era ilegal.


Después, se interesó por sus ediciones más antiguas, incluso aquellas publicaciones anteriores a los libros (lo que eran los "pulp" o revistas baratas). Siguió con la búsqueda de ediciones en otros idiomas, como el catalán o el francés, el italiano, el alemán... No es que domine todas esas lenguas, apenas las primeras, pero es que las portadas de los libros le atraían y eso no tenía nada que ver con el idioma. Así siguieron ediciones de toda Europa y luego extendió la afición a países más exóticos, en los que era complicado encontrar este tipo de artículo, como: ediciones japonesas, chinas, coreanas, rusas, griegas, hebreas...

Pero Joan es tenaz y ha decidido que si la obra de Dick se ha traducido a 25 o 30 idiomas, quiere tener al menos un libro en cada lengua. En algunos casos, es verdaderamente dificil conseguirlo, como las ediciones turcas. En otras, no existe toda su obra, apenas algún título. Por tanto, cualquier edición, antigua o reciente, en el idioma que sea, es de su interés.
Evidentemente, las primeras ediciones son las más deseadas, pero también las más caras y eso frena el avance de la colección. Por no hablar de los ejemplares firmados. Un caso intermedio son las ediciones de prueba sin corregir. Están encuadernadas en papel o con tapa blanda muy simple. Son curiosas.
Evidentemente, las primeras ediciones son las más deseadas, pero también las más caras y eso frena el avance de la colección. Por no hablar de los ejemplares firmados. Un caso intermedio son las ediciones de prueba sin corregir. Están encuadernadas en papel o con tapa blanda muy simple. Son curiosas.


Y así es como ha reunido unos 600 títulos entre libros, revistas, fanzines y otros materiales impresos. Hasta estuvo a punto de conseguir unas botas usadas por Dick subastadas por Tessa, una de sus ex-mujeres, pero el precio subió demasiado para él. Un objeto curioso para añadirlo a los estantes que tiene reservados para esta colección: más de 8 metros de extensión lineal.

Y Joan, basándose en su larga experiencia, nos quiere dar algún consejo. Dice, p. e. que encontrar ciertos ejemplares es complejo, porque no aparecen en librerías online, ni en subastas. Así es que, ¿cómo se consiguen? Pues un método es tener contactos en diversos lugares del mundo, convertirlos en colegas, en amigos, en proveedores "de cabecera" y así acceder a esas pequeñas joyas. En su caso tiene un par de colaboradores "fijos" ubicados en USA y Hungría.
Por lo que se refiere al primero, no sabe cómo pero tiene montones de ediciones de alta gama (primeras ediciones, ediciones de corrección, ediciones firmadas) y también de múltiples países e idiomas. Gracias a él la colección de Joan ha aumentado de forma considerable con ejemplares que no habría pensado localizar jamás. El segundo colaborador está ubicado en Budapest y, como es lógico, tiene acceso fácil y directo a las ediciones magiares. Aparte de las más evidentes, también le ha conseguido un ejemplar del fanzine Galaktika #52, nada menos que de 1983, con siete relatos de Dick.
Hay otros casos menos espectaculares, como un contacto en Rusia que le suministró la versión rusa de "¿Sueñan..." imposible de encontrar desde España. Otros colegas le han facilitado ejemplares de los países nórdicos, etc. La red de amigos y contactos se amplia poco a poco y permite que una colección como ésta esté viva. Un método aplicable a cualquier otra temática, por supuesto.

Hay otros casos menos espectaculares, como un contacto en Rusia que le suministró la versión rusa de "¿Sueñan..." imposible de encontrar desde España. Otros colegas le han facilitado ejemplares de los países nórdicos, etc. La red de amigos y contactos se amplia poco a poco y permite que una colección como ésta esté viva. Un método aplicable a cualquier otra temática, por supuesto.
Al preguntarle a Joan ¿hasta cuando? nos cuenta que no tiene límite ni tope impuesto. Cada año aparecen nuevas ediciones en todo el mundo, aunque cada vez es más difícil conseguir ejemplares de primera fila, pero ahí está la afición. Mientras esta perdure, seguro que habrá ejemplares en el punto de mira, atractivos por una u otra razón.
Y nosotros nos preguntamos, y este humilde comentario que estáis leyendo y que trata de Philip K. Dick ¿pasará a engrosar su colección o no será digno? ya veremos... (sin que esto suponga presión alguna, Joan).
Me olvidaba: su blog como su colección, es completísimo ¡no perdérselo!
Y nosotros nos preguntamos, y este humilde comentario que estáis leyendo y que trata de Philip K. Dick ¿pasará a engrosar su colección o no será digno? ya veremos... (sin que esto suponga presión alguna, Joan).
Me olvidaba: su blog como su colección, es completísimo ¡no perdérselo!