La belleza de lo efímero perdura
María del Pilar Villacampa Reyes, la coleccionista que os prestamos en esta ocasión, es chilena. Nos cuenta que tenía un caleidoscopio cuando era niña, pero había pocas piezas en el interior y las imágenes se repetían. Un día, exactamente cuando obtuvo su título, se quiso hacer un regalo a si misma y se compró otro, y tanto le gustó que decidió hacer un curso para saber cómo se construían. Así es que, por necesidad creativa, empezó a hacerlos ella misma y acabó creando diseños originales y vendiéndolos y, mientras tanto, decidió empezar su propia colección.
María del Pilar Villacampa Reyes, la coleccionista que os prestamos en esta ocasión, es chilena. Nos cuenta que tenía un caleidoscopio cuando era niña, pero había pocas piezas en el interior y las imágenes se repetían. Un día, exactamente cuando obtuvo su título, se quiso hacer un regalo a si misma y se compró otro, y tanto le gustó que decidió hacer un curso para saber cómo se construían. Así es que, por necesidad creativa, empezó a hacerlos ella misma y acabó creando diseños originales y vendiéndolos y, mientras tanto, decidió empezar su propia colección.



Nuestra coleccionista reune un importante número de caleidoscopios, incontables, según nos confiesa, y es que en cuanto descubre uno nuevo hace todo lo posibe para conseguirlo. Por otra parte, como ya hemos comentado, ella se dedica profesionalmente a hacerlos. Entre las piezas que salen de sus manos nos cuenta que los que más le cuesta hacer son los de papel Maché, que son piezas únicas, pues cada vez que se miran siempre se ven distintas, no se repite la misma imagen nunca.
Nos gustan los versos de Vicente Huidobro que tiene Pilar en su blog, dedicados a los caleidoscopios: "Rebaño de colores que se aleja en el tiempo/ ese desfile de mariposas encantadas/ ese azar de luces sin destino/ y pequeños bombones del ojo/ que hacen la delicia de los sentidos".
Evidentemente, lo más interesante del caleidoscopio no es el exterior del tubo, que también puede ser curioso, sino el mundo de colores que se esconde dentro. Pilar ha colgado algunos de sus ejemplares en youtube y os recomendamos que, ahora mismo, vayáis a descubrir lo que guardan en el interior esos pequeños tubos, porque os gustará. Y, en cuanto tengáis ocasión, no dejéis de caer en la tentación de tomar entre vuestras manos uno de esos artilugios y asomaros a su ventanita redonda: desde allí descubriréis un mundo único, que no se puede encontrar en otra parte. Allí dentro, las imágenes y los colores se hacen los dueños de un escenario creado, únicamente, para maravillaros. Para saber más, podéis visitar su web.

2 comentarios:
María José, Gracias por el articulo y el tiempo de dedicación que te tomo. Te deseo muchos éxitos en tu blog.
Pilar Villacampa
Gracias a ti, Pilar, por haber querido colaborar, es una bonita colección. Un abrazo
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