Foto n° 204: Sarrión (Teruel). Celedonio GarcíaSi queréis enviarnos alguna foto podéis hacerlo a:
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Foto n° 204: Sarrión (Teruel). Celedonio García
s de fruta en realidad la empezó su hijo Arnau y él ha sido el que le ha "seguido" en la iniciativa. Esto ocurrió porque, al ver la cantidad de material que estaba consiguiendo reunir Arnau, Miguel le aconsejó que tenía que actuar con cierto orden y criterio. Bueno, el caso es que entre consejo y recomendación el padre se fue aficionando a las etiquetas y se puso a coleccionar lo mismo que su hijo (la verdad es que no sabemos con exactitud cómo va
este asunto, es decir, si a Arnau se le han pasado las ganas de coleccionar etiquetas de fruta porque ahora lo hace su padre, o si trabajan en buena armonía los dos juntos, que es lo que les deseamos... ).
ea de dedicar una web a esta colección. Dicho y hecho, en el año 2008 ya estaban en la red. Allí podemos conocer, gracias a la información que facilitan, cómo se las arreglan para conseguir una cosa que, en principio, no está pensada para comprarse ni para venderse individualmente, sino todo lo contrario, pues las etiquetas aparecen pegadas en las frutas y legumbres. En ellas se suele mencionar, fundamentalmente, el nombre del producto y también el nombre de la empresa que lo produce.
s. Hay que precisar que coleccionan tanto etiquetas adhesivas de fruta como de otros vegetales. Y, además de ellas se interesan por los cartoncillos, cartelillos y papeles de seda (de los que tienen más de 900), es decir, buscan todo tipo de identificación que acompañe a la fruta o a las cajas en que vienen presentadas. Gracias a la información que facilitan los textos y las imágenes de estas piezas se puede observar la evolución de una sociedad. En su pequeña superficie se encuentran plasmadas creencias religiosas, tendencias políticas, hechos históricos, mitos y leyendas de una sociedad, costumbres,
modas, valores, vestimenta, folklore, símbolos... Algo tan pequeño y aparentemente sin importancia, como una etiqueta de fruta, puede convertirse gracias a la labor del coleccionista (que nos permite compararla con otros ejemplares y estudiar su evolución), en un testimonio más de una sociedad.
son las más bonitas. De Bananas y Plátanos cuentan con más de 1.200 unidades. Parece ser que un 90% de los coleccionistas de etiquetas de frutas se dedican solamente a las de banana. Hasta tal punto son populares, que en ellas se pro
mocionan muchas veces otros productos, ya sea películas de Walt Disney, marcas de cereales, etc. También hay apartados para tratar de las etiquetas de Manzanas y Peras, Legumbres, Uva, etc.
nvíos de naranjas que se destinaban a la exportación. Las produjeron sindicatos, cooperativas o empresas comerciales, que podían disponer de varios modelos distintos. Se recuerdan de aquella época nombres como CLUEA, UNEA, Sindicato de Frutos, etc. Posteriormente se utilizaron, sobre todo, durante la Guerra Civil. Alrededor de los años 70 dejaron de hacerse cuadrados, para presentarse como se hace actualmente, en tiras alargadas. En el Museo de la Naranja, tienen cartelillos de más de 7.000 marcas. 






Se trataba de unos teatros pequeños que normalmente se colocaban encima de una mesa, para facilitar la visibilidad y el manejo. Todas las piezas que los componían venían representadas en láminas de colores brillantes, generalmente litografías, que había que recortar y después pegar sobre un cartón o en láminas finas de madera.
Se atribuye la invención de este tipo de teatros a William West. Este impresor, el año 1808 encargó a John Kilby unas estampas de teatro juvenil que tuvieron mucho éxito, así es que poco a poco fue aumentando la colección.


En Alemania los Scheiber fueron los grandes difusores de este tipo de teatros. Joahann Ferdinand Schreiber (1809-1868) que tenía un negocio de impresión de litografías fue el fundador de esta saga familiar. Su hijo Ferdinand fabricó grandes escenarios y en 1831 empezó a imprimir series de láminas litografiadas con cuentos infantiles para ser esceneficados. Lucía también menciona a Gustav Kühn y Joseph Scholz, todos ellos de la ciudad de Neuruppiner. 


Foto n° 195: Pasaje Lodares (Albacete). Antonio Navarro
Foto n° 197: Cáceres. Fernando Fuster
Foto n° 199: Barbaruens (Huesca) M. C. Carrera
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