martes, 22 de abril de 2008

Una colección de lápices

L A P I C E R O S




A Anna la conocemos por su colección de dedales, pero ahora, como coleccionista reincidente que es, la presentamos en su faceta de coleccionista de lápices. A ella no le interesan los lapiceros de colores, sino los que llevan escrito un mensaje particular (una palabra, un lema, una marca) o lo evocan con algún signo especial.

Y es que se inició en esta colección un poco como con la de dedales, es decir, comprando un lápiz como recuerdo cuando visitaba algún país, ciudad o museo que no conocía. Y, como ya se sabe que todo es empezar, pues primero vino...
uno....

después dos...



luego tres,





y así sucesivamente... Hasta llegar a los casi 600 que tiene ahora.







Además de los lapiceros de recuerdo, Anna descubrió que muchas instituciones públicas y privadas recurrían al lápiz para hacer su publicidad y pensó que coleccionarlos podía ser también muy interesante, así es que pasaron a formar parte de su colección lapiceros de universidades, de clubs de fútbol, de fundaciones, etc.




Tampoco dejó fuera de la colección los lápices utilizados para hacer publicidad pura y dura de productos comerciales:



y ni siquiera faltan lapiceros cuyo tema gira en torno a algún personaje, ya sea Gaudí, "El Principito", los componentes de la familia de los Simpson o Superman:






Como Anna es una excelente colega, en su página se pueden encontrar links para visitar otras colecciones de lápices. Ella no puede olvidar que una de las razones que la impulsaron a hacer esta colección fue, precisamente, el haber visto la estupenda web de un chico de Málaga, Lápiz-0. Probablemente, también habrá otras personas que se animen a hacer esta colección, después de haber visto la suya. Ya sabéis...

se empieza con uno:



luego dos:




tres:




y así sucesivamente...



miércoles, 16 de abril de 2008

Decimosexto lote de imágenes de casas construídas sobre calles y pasajes



Foto n° 91: Pals (Gerona) Victor Mamblona

Foto n° 92: Pulteney Bridge (U.K.)

Foto n° 93: Erla (Zaragoza) Celedonio García


Foto n° 94: Pasajes de San Juan.

Foto n° 95: Verona (Italia) Jesús Blanco


Foto n° 96: Rueda de Jalón (Zaragoza) Celedonio García

Si nos queréis mandar alguna fotografía podéis hacerlo a:

mjfuster20@gmail.com

!gracias!

lunes, 14 de abril de 2008

Una colección de insignias y pins



Un punto

de distinción






Jesús Blanco ha nacido y vive en Ciudad Real y si hace colección de insignias es, aparte de porque le gustan, porque ha querido continuar la que empezó su padre allá en la década de los cuarenta.

Lo primero que le hemos preguntado a Jesús es una cuestión de terminología, pues no estamos seguros si las insignias y los pins son lo mismo o encierran otro significado. Y su respuesta ha sido que sí, que son lo mismo. En realidad pin hace referencia a un tipo de enganche de invención reciente, pero se ha hecho tan popular que ahora se designa con ese término a todo tipo de insignias.

Nos cuenta Jesús que los enganches son diferentes según el lugar donde van a ser lucidas las insignias y dependiendo de la época en que han sido hechas. Las más antiguas tienen enganches de alfiler (que son una variación de los imperdibles) o de ojal, que son las que se usaban para llevar en el ojal de la chaqueta. Hoy día este tipo no es tan frecuente, además, se puede llevar también en la solapa una insignia tipo pin.


Hay otras insignias llamadas de alfiler que llevan una aguja suficientemente larga como para poder engancharla en cualquier prenda, tenga ojal o no. Aunque han caído en desuso todavía se fabrican en Europa del Este.
Por lo que se refiere a los materiales de los que están hechas, hay que decir que generalmente son metálicas, pero las hay esmaltadas, de plástico, de madera, etc.
Actualmente tiene más de 3.000 piezas y considera que algunas de ellas son muy interesantes. De las que se siente más orgulloso es de las antiguas que consiguió su padre. Por ejemplo, hay una del año 1898 (que puede verse justo encima de la pizza) dedicada a la Campaña de Cuba, a la que tiene especial aprecio y que es, probablemente, la más valiosa de su colección. Y, desde luego, para él cuenta mucho el valor sentimental de algunas piezas, pues algunas de ellas tienen detrás de sí anécdotas divertidas y curiosas.
Como muchos coleccionistas Jesús tiene una página en la que expone sus pins, clasificándolos por temas: deportes, política, religión, museos, conmemoración, publicidad, ocio y espectáculos, etc. Ultimamente está bastante volcado en los escudos heráldicos de ciudades. Los pins publicitarios también le gustan mucho, ya sean de marcas de bebidas o de empresas varias. Y como participa en un foro cuyo tema principal es el coleccionismo de insignias de fútbol, pues está consiguiendo bastantes ejemplares con este tema.

Otra pregunta que no podíamos dejar de hacerle es si a él le gusta adornarse con sus pins. Y Jesús nos ha dicho que en alguna ocasión sí que le gusta llevar alguno puesto, bien sea por el significado que pueda tener en un momento determinado o, simplemente, porque la insignia es bonita. Como buen manchego que es, una de las que más le gusta utilizar es una insignia que representa el Yelmo de Mambrino.

En su página Jesús no sólamente muestra su colección, sino que dedica una atención especial a los intercambios con otros coleccionistas. Es interesante, así mismo, su propuesta de petición de ayuda para identificar piezas de las que no tiene información, además de la "pura y dura" invitación que hace a todas las personas del mundo en general para que le ofrezcan alguna pieza.
Y no sólo eso, sino que en su página podemos encontrar una selección de pinturas y dibujos hechos por él, que consideramos que están muy bien, y presenta, además, una selección de fotografías muy bonitas con temas varios y otro grupo de fotos dedicado a su ciudad.

Así, pues, hay muchas razones para hacerle una visita en su página




Los pins, un detalle pequeño que puede decir mucho.

jueves, 3 de abril de 2008

Grandes coleccionistas: Jaume Terricabras Conesa



AQUÍ, RADIO ...



Están Vdes. en la sintonía de ...








JAUME TERRICABRAS CONESA nació el mes de mayo de 1947 en la Garriga (Barcelona). Su profesión es instalador de electricidad, fontanería y gas, y su pasión, las radios. De pequeño, su juguete favorito fue un receptor de radio con el que se pasaba horas enteras desmontándolo de arriba abajo, para intentar comprender la magia que guardaba en el interior, ya que semejantes artilugios le parecían objetos con vida propia que escondían algún secreto. Poco a poco comenzó a guardar todos los aparatos y piezas de recambio que los demás desechaban, así como libros, revistas y cualquier cosa relacionada con la radio.

A Jaume le hubiera gustado trabajar como Radiotécnico, pero por circunstancias de la vida tuvo que quedarse en su pueblo y no pudo hacerlo. De todos modos, como sus padres vieron que su afición no era pasajera, sino que iba en aumento, le permitieron seguir unos cursos por correspondencia que impartía la "Escuela Radio MAYMO" y que tenían fama de ser muy buenos y de haber formado estupendos técnicos. Jaume supo aprovecharlos al máximo y siempre ha mostrado su reconocimiento a esa Escuela por el tipo de conocimientos que le dieron.

Si la teoría la aprendió por correspondencia, las enseñanzas de la práctica las adquirió mucho tiempo después gracias a un gran profesional, el Sr. Manuel Frutos, jefe técnico de Radio Pujals de Barcelona, que le enseñó todos los secretos del oficio y ha sido su gran maestro.

Pero antes de encontrar al Sr. Frutos, entre los curos que seguía y lo que Jaume aprendía a fuerza de montar y desmontar aparatos, ya pudo hacer, el año 1968, su primer transmisor de onda corta de telegrafía. Después obtuvo el indicativo oficial de Radioaficionado en Telecomunicaciones pasando varios exámenes y consiguiendo el indicativo EA3FFP, con lo que pudo disponer de un emisor más potente. Esto le permitió contactar con muchas personas de todo el mundo, incluso pudo hacerlo con el Rey Don Juan Carlos, cuya tarjeta QSL conserva, junto a una fotografía dedicada que le envió el monarca en la que se le ve junto a su equipo de radio y que Jaume conserva con mucho orgullo.

En 1993 nuestro coleccionista fundó la "Asociación Cultural de Amigos de la Radio", de la que es, además de miembro fundador, secretario. Actualmente esta Asociación cuenta con !medio millar de coleccionistas y restauradores de aparatos de radio! Y, queremos hacer hincapié en este punto: los coleccionistas de radios no se contentan con mirarlos, comprarlos, oirlos, a ellos les encanta abrirlos por dentro, arreglarlos, restaurarlos..., son unos técnicos de primera.

La colección de Jaume alcanza ahora los 1000 aparatos, de los que tiene ejemplares de todos los tipos: chispa, galenas, lámparas vistas, de capilla, baquelita, de comunicacion, de transistores, etc. También reune objetos auxiliares, como altavoces, lámparas y diversos componentes. Sin olvidar una extensa biblioteca, con numerosos libros y revistas.

Algunas poblaciones, como la Garriga, Vic y Sant Cugat, se han mostrado sensibles al esfuerzo llevado a cabo por Jaume por investigar y documentar la historia y evolución de la radio, lo que él denomina "Arqueología de la Radio", y han organizado exposiciones para dar a conocer su colección que han tenido mucho éxito.

A Jaume le gusta hablar y escribir sobre su pasión. Colabora habitualmente con varias publicaciones y ha escrito un libro titulado "La radio 10 años de una afición". Una afición que le ha llevado muy lejos y que ha conseguido vivir a fondo, aunque no haya podido dedicarse profesionalmente a ello.

Próximamente, la "A.C.A.R" la asociación de la que es miembro fundador, va a celebrar en Cardedeu, el 27 de abril de 2008, el 31° Encuentro de los Amigos de la Radio. Todo un record de perseverancia en la organización de una actividad, lo que quiere decir que esta iniciativa cuenta con el respaldo de muchos aficionados y que ha sido un éxito en las ediciones anteriores. Eso es lo que nosotros les deseamos también para este año.


domingo, 30 de marzo de 2008

Una colección de plantas carnívoras

UN JARDIN CON MUCHAS FLORES... especiales



Pablo Martín Lambea es informático de formación y profesión (tendremos que estudiar por qué muchos informáticos son coleccionistas y viceversa...). Si Pablo te regala una planta...!cuidado! De momento, no te acerques mucho a ella y, mientras la contemplas a lo lejos, trata de reflexionar sobre el motivo de semejante detalle: ¿es una prueba de agradecimiento o habéis tenido algún problema?
Es que Pablo Martín colecciona plantas, pero no helechos, orquídeas o algo así, sino que él se interesa por las plantas carnívoras. La verdad es que son muy bonitas y viéndolas tan tranquilas uno se olvida de sus preferencias gastronómicas (las de las plantas). Y de la manera como consiguen su alimento...

Porque, independientemente de si esas plantas crecen en la tierra, son treparadoras o se desarrollan sumergidas en el agua, todas ellas dedican su tiempo libre a atraer, atrapar y digerir a sus presas. Sus hojas son trampas que según el color, el olor o el sabor sirven para conseguir unos insectos u otros y convertirlos en una substancia digerible.

Pablo empezó con esta afición cuando era pequeño, con apenas 10 años de edad. Recuerda que todos los años se compraba una dionaea (que es la típica de las bocas que se cierran) en una feria de plantas que se celebraba en Tenerife en primavera. Pero como la trataba como a una planta cualquiera y lo que más le gustaba era ver cómo se cerraban sus trampas, al cabo de una semana la planta se le moría. Ahora ya sabe por qué...

Llegó una primavera y empezó la feria, pero aquél año no trajeron más dionaeas, así es que su afición quedó en estado latente. Pasados los años, su novia (que lo conocía bien y por eso hoy día es su mujer) le regaló una drosera y, fue entonces, cuando Pablo descubrió que había más variedades de plantas carnívoras.

A partir de ese momento, de eso hace ya unos nueve años, se dedicó a investigar y comprar plantas por internet a Alemania, Reino Unido o la República Checa, porque en España no había mucha variedad. Estos últmos años ya se ha desarrollado este mercado nacional. Hasta la fecha, ha conseguido formar una colección de más de 130 variedades diferentes.

Pablo dice que hay que conocerlas porque necesitan unos cuidados especiales, como una tierra específica o que se las riegue sólo con agua destilada o agua de lluvia y, sobre todo, que no se les ponga nada de abono, porque resulta veneno para ellas ya que sus raíces han perdido la función de absorber nutrientes. Y, aviso importante, no jugar con sus trampas, porque se les hace gastar energía inutilmente.
Como todos queremos ser ingeniosos, en cuanto oímos lo de plantas carnívoras nos lanzamos a hacer un chiste y resulta que acabamos preguntando lo mismo: si muerden, si hay que echarles carne, que qué pasa si no han comido en unos días... Con mucha paciencia Pablo nos informa de que, evidentemente, no muerden, pues su única peculiaridad es que disponen de hojas modificadas con la capacidad de cerrarse. Si se les diera carne se pudriría en el interior de las trampas, pudriendo a su vez a la planta. Y si no comen, no pasa nada, no es que se pongan agresivas pidiendo comida, sino que hacen la fotosíntesis como cualquier otra planta.
El alimento que ellas se pueden proporcionar es como un "extra", como el abono para las plantas normales: si lo tienen crecerán más fuertes, pero si carecen de él se desarrollarán a su ritmo y no pasa nada.

Sabiendo todo esto, ya podemos ir más tranquilos a visitar la colección de Pablo...

Nos olvidábamos mencionar su página, en la que se muestran las plantas y da toda la información pertinente sobre ellas. Sin olvidar un Foro muy concurrido, sección de links, reseña de libros, etc.

Bromas aparte, una bonita y curiosa colección y la primera de seres vivos que presenta PROCOLECCIONISMO.