miércoles, 18 de septiembre de 2013

Una colección de tarjetas de embarque de líneas aéreas






VOLANDO, VOLANDO



¿Para qué sirve este pequeño pedazo de papel con algunos pocos datos? pues como se trata de unas carta de embarque de una línea aérea, está claro que sirve para permitir  a su poseedor ocupar una plaza en un avión y desplazarse al destino elegido. Pero, para un coleccionista como Arturo Segovia Muñoz, lo que posibilitan estas tarjetas es viajar a muchas partes, en muchas compañías áreas diferentes, sin ningún retraso ni filas interminables para embarcar y, todo eso, sólo con poner alas a la imaginación.
Aunque, para ser precisos, si colecciona cartas de embarque es, más que nada, porque le gustan los logotipos de las compañías aéreas. Empezó con la colección en el año 2005, pero después paró un par de años, aunque ahora la ha vuelto a retomar. Esta afición por los logos hace que se interese también por las etiquetas de equipaje facturado, etiquetas de equipaje de mano, billetes, etc. vamos, todo lo que luzca una insignia.
No le preguntamos a nuestro coleccionista si tiene alguna pieza muy antigua, porque la historia de la aviación comercial no ha cumplido todavía los cien años. Es cierto que el primer vuelo con pasajeros parece ser que se remonta a 1910, pero no fue hasta el periodo de entre guerras (entre la Primera Guerra Mundial y la 2ª) cuando se  implantó este sistema de transporte. De todos modos, el florecimiento de las líneas aéreas tuvo lugar en la década de los 30 del pasado siglo XX.
Si la aviación experimentó un desarrollo tan importante en tan pocos años, hay que atribuirlo a los esfuerzos que se dedicaron a la investigación en este campo, ya que durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918),  fue la primera vez que se utilizaron los aviones en un conflicto bélico y se pudo apreciar su importancia. Al principio sólo usaban los aviones para vuelos de reconocimiento, pero poco a poco fueron adaptándolos a otras necesidades militares. Es importante saber que antes de esta guerra los aviones no superaban los 90 kms. hora, y al acabar, ya hacían más de 200 Kms. hora.
Muchos de los aparatos que se salvaron de la destrucción, se dedicaron al transporte de civiles. Así fue como se crearon numerosas aerolíneas para realizar este cometido. 
Como el origen de las cartas de embarque es relativa
mente reciente y, actualmente, se prevé para ellas un futuro muy incierto (casi casi están en peligro de extinción, pero no queremos poner triste a Arturo, aunque seguramente él está más enterado que nosotros). El caso es que el sistema que se está imponiendo ahora es hacer el Check-in Online desde tu ordenador y pasar a embarcar directamente con la hoja que tu mismo has impreso. El que tengas que molestarte haciendo todo eso, no significa que se vaya a abaratar el billete, porque las compañías siguen cobrando x cantidad por gastos de gestión...  También se usan cada vez más las tarjetas de embarque en formato electrónico, que puedes llevar en el teléfono móvil.
Entre todos los ejemplares que tiene en su colección, Arturo dice que la mejor representada es la compañía de aviación Iberia. Para aumentar la colección, él intenta volar siempre que es posible con diferentes compañías, especialmente con aquellas de las que no tiene ningún ejemplar.
Otra manera de incrementar la colección es gracias a las aportaciones de personas que conoce, pues cuando sabe que van a viajar en avión les pide las tarjetas de embarque, etiquetas de equipaje, etc. A veces compra por eBay, sobre todo en delcampe (un sitio para coleccionistas) y, lo que es importante, también recurre al intercambio con otros coleccionistas.  
Antes hemos mencionado a la compañía Iberia y esto nos hace pensar en la importancia que ha tenido en la creación y mantenimiento de muchas líneas aéreas la participación del estado en su capital. En algunos casos, las compañías aéreas son llana y simplemente empresas estatales, a las que, entre otras ventajas, se les concede el monopolio de los vuelos locales. A estas compañías se les da el nombre de "líneas de bandera" o "abanderadas", porque representan a un país, como es el caso  de Air France (Francia), AVIANCA (Colombia) o ALITALIA (Italia). Incluso hay algún país, como Japón, que tiene más de una línea abanderada: "All Nippon Airways" ANA y Japan Airlines.  Hay otras líneas en las que el Estado está presente con una parte importante de sus acciones, aunque no con la mayoría. Y por último, nos encontramos países como EE.UU. donde  nunca ha habido una línea abanderada y reina la libre competencia (aunque sí que hay restricciones para las compañías extranjeras que no tienen su capital en el país).  
Los datos que ofrecen estos documentos no son muy abundantes: en ellos se puede ver el número de vuelo; nombre y apellidos de los pasajeros; el número de asiento que le corresponde; el número de la puerta de embarque y la hora de embarque. 
Arturo, desde hace muy poco tiempo, ha hecho un blog para poner las tarjetas de embarque que tiene repetidas, así se facilitan los cambios con otros coleccionistas. Se llama Coleccionista de tarjetas de embarque.
Hay algo que me llama la atención y que me imagino que ya habrá sido bien estudiado, pero no he leído nada sobre ello. ¿Sabe alguien por qué se ha utilizado la terminología marítima para la aviación? ¿Por qué se sube a bordo, con una tarjeta de embarque, cuando se va en un avión? ¿por qué se llaman aeronaves y naves espaciales los aparatos que van por todo lo alto? ¿por qué los astronautas parecen buzos? (ésta última cuestión es demasiado mala, lo reconozco...).  




2 comentarios:

Camila dijo...

Creo que a la hora de coleccionar todo es valido y son muy diversas las colecciones de las personas. Por eso me gusta adquirir distintas cosas y lo relacionado con los vuelos me encanta. Queria obtener pasajes a mendoza ya que nunca he ido a dicha ciudad

Arturo Segovia dijo...

NO ENTIENDO TU COMENTARIO, SI QUIERES DECIR QUE TE GUSTA COLECCIONAR COSAS DE VUELOS O QUE QUIERES COMPRAR BILLETES DE AVION