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viernes, 17 de julio de 2009

Una colección de papel secante



Para no dejar

huella... (de tinta)





PAPEL SECANTE










Luis Latorre hace colección de papel secante. Actualmente no hay muchas personas que lo utilicen, pero antiguamente era un elemento indispensable tanto en las oficinas humildes como en las importantes, en los despachos de prestigio como en las carteras de todos los escolares.
Pero, ¿qué es exactamente el papel secante? es un papel poroso, que tiene la propiedad de absorber los líquidos. Gracias a él se facilitaba la rapidez en el secado de los escritos. También ayudaba a paliar los desastres que ocasionaban los borrones que caían sobre los cuadernos, etc.

Hay que pensar que no hace muchos años (unos sesenta) en la escuela se usaban todavía plumillas metálicas que se tenían que ir impregnando en la tinta mientras se utilizaban, por lo que lo que el texto recién escrito quedaba húmedo y había que esperar un tiempo hasta que se secara por evaporación. Mientras tanto, no se podía poner nada allí encima ni se podía cerrar el cuaderno donde se había escrito. Con la ayuda de un papel secante se solucionaban estos problemas, pues el exceso de tinta (las huellas de la escritura) pasaba al papel secante, mientras que el texto original quedaba limpio.

Parece ser que el invento del papel secante se debió a un error pues, en una ocasión, durante el proceso de fabricación no se añadió la cola necesaria y se obtuvo un tipo de papel "defectuoso" en el que se apreció, sin embargo, la particularidad de que era muy absorbente. Desde entonces, esta propiedad se aprovechó para hacer el papel secante, que se fabrica a partir de pasta de trapo y sin cola.
El papel secante se presentaba, normalmente, en pequeñas láminas, lo que facilitaba que pudiera dejarse entre las hojas de los cuadernos donde se acababa de escribir.
Antes de que existiera el papel secante, descubierto a finales del siglo XIX, se utilizaba unos polvos para secar con rapidez la tinta, además de muchos trucos y recetas caseras para eliminar las manchas que afeaban textos y dibujos.

El papel secante se convirtió rápidamente en el artículo promocional por excelencia, pues se aprovechaba la superficie del dorso del secante para dar a conocer la razón social de una empresa, los productos que fabricaba, sus cualidades, etc.

Así pues, en ese reducido espacio las marcas de fabricantes de todo tipo de artículos hacían publicidad de sus productos. En las papelerías, por ejemplo, siempre tenían secantes para regalar a los clientes, con la propaganda de los artículos que allí podían encontrar: cuadernos, lápices de colores, tintas, cintas de tinta para las máquinas de escribir, gomas de borrar, plumas, !hasta calcomanías!

Precisamente Luis Latorre tiene una web en el que muestra varios ejemplares de secantes, todos ellos relacionados con el tema del dibujo y la escritura. Como le hemos preguntado cómo es que se le ha ocurrido hacer esta colección Luis nos ha explicado que desde pequeño a él le ha gustado coleccionar cosas. Y recuerda que siempre guardaba tres o cuatro secantes dentro de algún libro por eso, porque le gustaban.

Siendo químico de formación, entró a trabajar en la empresa Pelikán y aunque por aquél entonces ya no se usaba el papel secante, allí tuvo la oportunidad de descubrir unos 25 modelos diferentes, que pensó debían ser prácticamente todos los que la firma había lanzado al mercado. Más tarde supo que no era así, pues algunos de los coleccionistas que conoció tenían más de un centenar de secantes diferentes de esa marca.


Ahora nuestro coleccionista ya ha conseguido reunir más de 140 modelos de Pelikan; de la Casa Hassinger, con sus diferentes productos y sociedades (Ebro, Polo, Goya, Waterman, Synkolink) también tiene una buena representación, pues cuenta con más de 125 modelos distintos. Y de Samas, ha podido conseguir más de 50 piezas. De otras marcas tiene menor número.

Actualmente hay bastantes coleccionistas de secantes y por eso se está poniendo dificil encontrar ejemplares. Salvo unos treinta que son los más comunes, no es fácil encontrar piezas interesantes. Puede decirse que el medio que ofrece más oportunidades de encontrar algo diferente y especial es internet. Luis colecciona exactamente marcas españolas o distribuidas en España, pero si se trata de la marca Pelikan le interesan los que se encuentran en cualquier parte del mundo.

Como los mensajes publicitarios estaban pensados para satisfacer los gustos de la población escolar, la temática que presentaban era, sobre todo, infantil y juvenil.

Entre esos temas dirigidos a captar la atención de los colegiales, gozaron de gran popularidad los que lucían ilustraciones de cuentos, como Caperucita Roja, Ali-Babá y los cuarenta ladrones, La Princesa del Guisante, Blancanieves y los siete enanitos, etc.

En otras ocasiones se recurría a los comics, ya fuera a los populares personajes de Walt Disney u otros publicados en nuestro país. Así, podemos encontrar desde el Pato Donald o Bambi hasta las Hermanas Gilda, Mortadelo y Filemón, Carpanta, Zipi y Zape, etc.

También se hicieron series humorísticas y otras más formales, en las que el mensaje que se procuraba transmitir era la elegancia y prestigio de los artículos anunciados.


Cada fabricante contrataba a un dibujante que confería un estilo particular a toda su producción, y algunos de éstos diseñadores llegaron a ser cartelistas muy cotizados.

En ocasiones ocurría que una misma empresa fabricaba distintos artículos. Esto sucedió con la Casa Hassinger, ubicada en Barcelona, que producía las marcas EBRO, GOYA, SINKILYKOL y, además, también distribuía los artículos CARAN D'ACHE y WATERMAN. En ese caso, el público podía creer que marcas diferentes hacían secantes iguales, cuando en realidad se trataba de una misma entidad comercial.

Por lo que respecta a la manera en que Luis guarda las piezas de su colección, nos cuenta que las pone dentro de fundas de plástico y las fundas en un álbum, como se hace con las fotografías. Actualmente tiene más de quinientos ejemplares.

Nosotros esperamos haber absorbido bien todo lo que nos ha explicado Luis Latorre y nos gustaría que su interesante colección dejara huella entre todos los amigos que visitan este blog.