
¡Rayos
y centellas!
¡El Capitán Trueno!
Aunque el coleccionista que presentamos hoy rechaza el calificativo de "gran coleccionista", nosotros pensamos que bien lo merece. La cantidad de piezas reunidas y el tiempo y el esfuerzo que nuestro invitado dedica a sus colecciones, nos hacen pensar que son buenas razones para atribuirle la mención específica de "grande".
Rafael Castillejo Murillo, se autodefine en su web como presentador, cantante y columnista ocasional, aunque, nos consta, que es articulista habitual de varias publicaciones culturales.
Gracias a su página "El desván de recuerdos de Rafael Castillejo", podemos disfrutar de muchas de las cosas que él colecciona.
Destacamos, por ejemplo, sus numerosos libros de escuela antiguos (cartillas, catones, enciclopedias, fotos de escolares, cuadernos de problemas, de caligrafía, gomas de borrar, papel secante...); álbumes fotográficos de algunas estrellas de cine (Marilyn Monroe, Elisabeth Taylor, Doris Day, Tarzán); carteles publicitarios de cine (de todas sus películas preferidas); canciones de los años 50 y 60 (que se pueden oir desde su página); programas de radio de aquella época; publicidad en la prensa; tebeos...
Hoy queremos centrar nuestro comentario sobre la colección de "El Capitán Trueno".
Cuenta Rafael que fue la Editorial Bruguera la que encargó la realización de una serie de guiones a Victor Mora, sobre un tema de libre elección. El protagonista de la nueva colección tenía que ser un héroe de aventuras. El dibujante en el que se pensó para dar vida al nuevo personaje fue Miguel Ambrós Zaragoza, "Ambrós". Cabe recordar que en aquella época ya había otros tebeos del estilo del que se quería lanzar, como "El Guerrero del Antifaz" de "Editorial Valenciana".
Cuenta Rafael que fue la Editorial Bruguera la que encargó la realización de una serie de guiones a Victor Mora, sobre un tema de libre elección. El protagonista de la nueva colección tenía que ser un héroe de aventuras. El dibujante en el que se pensó para dar vida al nuevo personaje fue Miguel Ambrós Zaragoza, "Ambrós". Cabe recordar que en aquella época ya había otros tebeos del estilo del que se quería lanzar, como "El Guerrero del Antifaz" de "Editorial Valenciana".

Victor Mora, que firmó sus creaciones con el nombre de Victor Alcazar y fue el único guionista de la serie a lo largo de los años, imaginó a su héroe como un caballero del siglo XII que participaba en la Tercera Cruzada. "El Capitán Trueno", que así se llamó, no estaba sólo en sus andanzas, le acompañaban algunos personajes que también gozaron de mucho protagonismo, como su escudero Goliath, el joven Crispín o la eterna novia del guerrero, Sigrid de Thule.
Estos personajes, gracias a un globo aerostático inventado por el Mago Morgano, viajaban por todo el mundo y podían protagonizar aventuras extraordinarias en cientos de ambientes diferentes.
La serie, que vió la luz en el año 1956, tuvo mucho éxito, convirtiéndose en la más popular en el periodo comprendido entre 1959 y 1968, con tiradas de 350.000 ejemplares semanales. La colección alcanzó los 618 números, todos ellos, como hemos dicho, a cargo del mismo guionista.
Por lo que se refiere a los dibujantes, Ambrós realizó los 200 primeros temas, salvo los números 26 al 45, que fueron de Ricardo Acedo. Después hubo otros artistas.Además de los cuadernillos apaisados habituales, en 1960 se lanzó al mercado un formato vertical de 25 x 17, con el que se publicaron 427 ejemplares. También se publicaron las aventuras de "El Capitán Trueno" en las páginas centrales de "El Pulgarcito", además de ofrecerse ediciones especiales como "Almanaques" en Navidad, Extras" para las vacaciones de verano, etc.
La popularidad de nuestro Capitán le llevó a participar en campañas publicitarias de una marca de chocolate y con su imagen y la de sus amigos se hicieron figuritas de plásticos, recortables, cromos.
Pero como todo tiene un principio y un fin, el ocaso del Capitán Trueno también llegó. Rafael nos habla del agotamiento que se manifestó en el guionista de la serie, así como la incorporación de nuevos dibujantes que no supieron darle al héroe la fuerza y el magnetismo que le había dado el creador de su imagen. Y, factor importante, el cambio experimentado en el público juvenil, que encontraba distracción en otras entretenimientos (como la tele), contribuyó a que "El Capitán Trueno", aquél guerrero idealista, valiente y con un humor muy particular, dejara de interesarles.
Pero como todo tiene un principio y un fin, el ocaso del Capitán Trueno también llegó. Rafael nos habla del agotamiento que se manifestó en el guionista de la serie, así como la incorporación de nuevos dibujantes que no supieron darle al héroe la fuerza y el magnetismo que le había dado el creador de su imagen. Y, factor importante, el cambio experimentado en el público juvenil, que encontraba distracción en otras entretenimientos (como la tele), contribuyó a que "El Capitán Trueno", aquél guerrero idealista, valiente y con un humor muy particular, dejara de interesarles. Y es que de la caída no se libra nadie (no es que estemos pesimistas, es que va bien con el título del último ejemplar que mostramos)...

