miércoles, 28 de septiembre de 2011

Lote nº 73 de imágenes de casas construídas sobre la vía pública o pasajes

Foto nº 433: Balazuc (Francia). Guy y Josiane De Martelaer



Foto nº 434: Avila. Tomás Guirado.


Foto nº 435: Boppard (Alemania). Ricardo Pardo



Foto nº 436: Madrid. Tomás Guirado
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Foto nº 437: Buitrago. Angel Pérez Avellaneda
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Foto nº 438: Avila. Tomás Guirado






GRACIAS a todos los que enviáis fotos.

Esta es nuestra dirección para los que queráis colaborar: mjfuster20@gmail.com




miércoles, 21 de septiembre de 2011

Una colección de envoltorios de chicles










ALGO QUE ENGANCHA




Roberto Back es un coleccionista chileno, concretamente de Santiago de Chile. Hace colección de envoltorios de chicles, una colección que comenzó cuando tenía 10 años de edad, allá por el año 1968. Si se puso a hacer esta colección fue por la simple razón de que la hacía un amigo suyo, no hay que buscar otras motivaciones. Luego se añadió al "grupo" de coleccionistas otro compañero, y así se lo pasaban bien los tres, intercambiando entre ellos. Cuando se hicieron un poco más mayores, que ya estaban estudiando secundaria, Roberto y sus amigos dejaron aparcada la colección, pero él, hace unos años la volvió a retomar.
Lo que siempre le ha atraído de estos envoltorios son los diseños, sobre todo la variedad que existe, por ejemplo, para un determinado sabor de fruta.
También es curioso observar como ha evolucionado ese diseño con el paso del tiempo. Otro aliciente de la colección es la posibilidad de poder encontrar piezas en todos los países, pues es un artículo que se encuentra en todas partes. Gracias a ello Roberto ha conseguido reunir un número de piezas para la colección espectacular, pues ahora tiene ¡unos 35.000 ejemplares de más de 100 países!

El origen de la goma de mascar algunas personas lo hacen remontar a hace unos 9000 años, un período en el que los habitantes del norte de Europa mascaban resina del SPRUCE, una variedad de abeto. Hay más partidarios, no obstante, de la teoría de que fueron los mayas los iniciadores de este consumo, pues ellos mascaban la savia del árbol llamado manilkara zapota, conocido como zapote, zapotillo o chico zapote, originario de las zonas tropicales de América. Otros atribuyen a los aztecas el origen del chicle, pues ellos también mascaban la resina lechosa del Achras Sapitas.
De lo que tenemos una información más verificable, es de que fue Thomas Adams quien descubrió casualmente lo que patentó como chewing gum, allá en el año 1869. En realidad lo que él pretendía era encontrar una goma para fabricar neumáticos y juguetes, pero asesorado por el expresidente mejicano, general Antonio López de Santa Anna, acabó preparando una goma de mascar a la que añadió azúcar y sabores y que comercializó en USA con gran éxito. El primer chicle en el mercado se llamó ADAMS' New York bum no. 1 y venía acompañado del lema "¡Muerde y estira!".

En 1892 había ya una docena de empresas que producían chicles en USA, aunque el sector estaba escasamente industrializado. Willian Wrigley intuyó que aquello podía ser un buen negocio y creó dos empresas para comercializarlo (Lotta y Vassar). Un año después, en 1893, sacó al mercado los famosos Wrigley´s Spearmint y Juicy Fruit. Por cierto, que el envoltorio más antiguo que tiene Roberto proviene de USA y es del año 1897, es decir, de los primeros tiempos de la historia del chicle.

Desde aquellos inicios ha pasado mucho tiempo y, mientras tanto, se han producido millones de chicles en el mundo entero, todos ellos con su propio envoltorio, porque éste es un producto que se envasa individualmente. Los motivos más repetidos son los que representan frutas, pues esos son los sabores más utilizados en los chicles que se fabrican actualmente. En este sentido, puede decirse que ha habido una evolución muy llamativa, porque a la primera goma de mascar se le añadieron sabores como regaliz o anís, por ejemplo, que hoy día no se utilizan. Por cierto, nos cuenta Roberto que él tiene debilidad por los diseños de los Japoneses y Coreanos, pues los encuentra muy bonitos y variados. De todos modos, para él siempre ocuparán un lugar especial los que conserva de la época en que era niño, que fue cuando empezó la colección, y que eran chilenos. Destaca también que en Chile, como en otros países, a causa de la globalización se ha transformado mucho el mercado de este producto. Hace tres décadas existían en el país diez compañías que lo fabricaban y, actualmente, sólo queda una "Dos en uno", el resto de la oferta es de importación.
Nos cuenta Roberto que durante mucho tiempo estuvo sin conocer a ningún otro coleccionista de envoltorios de chicles, pero a partir de 1998, gracias a internet todo ha cambiado. Ahora tiene contactos con colegas de Rusia, República Checa, USA, Canadá y Japón, con quienes puede intercambiar. Por cierto, es curioso señalar que el país que cuenta con más coleccionista de este tema es la República Checa, donde es un hobby muy popular. Dos veces al años se celebran en Praga reuniones que les permiten conocerse e intercambiar.
Nuestro coleccionista tiene todos sus ejemplares catalogados, con el lugar de procedencia. Al principio se acordaba de dónde había conseguido cada uno de ellos, pero a estas alturas ya es imposible recordarlo y necesita un archivo. Los guarda en álbumes, de forma similar a como se guardan los sellos. Tiene unos 50 álbumes.
Para conseguir nuevos ejemplares recurre a los medios convencionales: procura comprar los que no tiene, sobre todo cuando va de viaje; también cuando algún familiar o amigo van a ir a algún país especial se lleva el encargo correspondiente... Además, intercambia con los coleccionistas de envoltorios de chicles de otros países y, también, con los coleccionistas de otras cosas, por ejemplo. de dulces, chocolates, cajetillas de cigarillos, a quienes él proporciona las piezas que ellos buscan, a cambio de chicles. Una buena táctica para poder intercambiar con casi todos los coleccionistas.

Roberto tiene una web "Mi colección de envases de chicle", dedicada a la colección, donde además de darla a conocer se facilita información y se ofrecen enlaces con otros coleccionistas.






miércoles, 14 de septiembre de 2011

Una colección de bonsáis












(Re)creando armonía








Loli Avilés vive en Llodio (Alava) y tiene una estupenda colección de bonsáis. Nos cuenta que le han gustado las plantas ya desde que era adolescente, probablemente porque su madre también es muy aficionada y ella siempre ha visto las ventanas de su casa llenas de flores. Todavía era una cría, cuando su madre le dejó una pequeña terraza para que pusiera las plantas que quisiera, y ella la llenó de cactus y plantas crasas, porque eran fáciles de cuidar. Como no ocupaban mucho espacio, pudo tener unas 30 variedades diferentes. Más tarde, cuando tuvo que marcharse de su casa para estudiar en la universidad, fue cuando Loli descubrió los bonsáis, que le atrajeron enseguida, pero le aparecieron muy dificiles de cuidar y no se animó a ocuparse de ellos.

El primer ejemplar que tuvo se lo compró su marido hace 21 años. No tenía ni idea de cómo se cuidaba, pero siguió las instrucciones que le dieron al pie de la letra, aunque no le sirvió para mucho, porque no consiguió que le viviera más de 6 meses, así es que, ante semejante fracaso, decidió conocer un poco más de ellos antes de lanzarse a tener otro.

Para saber un poco más, lo primero que hizo fue comprarse tres libros sobre bonsáis, que fue todo lo que encontró por aquél entonces, y la revista bimensual que se publicaba sobre el tema. Enseguida comprendió que en un piso sin balcones ni terrazas, como era en el que ella vivía, no iba a ser fácil cuidar bonsáis, pues necesitan estar en el exterior y recibir sol y luz en la medida adecuada, así es que aplazó el proyecto. Hace 10 años se mudó a otro piso y desde entonces dispone de un balcón bastante amplio, que su marido le ha acondicionado instalándole estanterías, bancos y armarios para meter macetas, sustratos, herramientas y todo lo necesario. Por otra parte, con la ayuda de internet ha podido establecer contacto con otros aficionados y tener información práctica sobre su cuidado. Además, se ha hecho con una buena biblioteca sobre el tema y tiene bastantes revistas especializadas así es que, en cuanto tiene un bonsai nuevo entre las manos, se documenta lo mejor que puede de qué tipo de árbol es y los cuidados que más le convienen en su zona. Por cierto que ya hemos dicho que Loli vive en Llodio, y eso representa una ventaja, pues ofrece un clima parecido al de Japón.

Además del aspecto estético que presentan los bonsais, a Loli le parece muy interesante la filosofía que encierran. Ya sabemos que surgieron en China hace unos dos mil años. Fueron objeto de culto para los monjes taoistas y eran símbolo de eternidad, siendo considerado el árbol puente entre lo divino y lo terrenal, entre el cielo y la tierra. También se cuenta que los médicos chinos tenían que recorrer grandes distancias para llegar al lado de los enfermos y, a veces, allá donde iban no encontraban los árboles con los que preparaban sus remedios, así es que empezaron a llevar consigo macetas con esos árboles con el fin de poder utilizarlos en cualquier lugar. El cultivo de los bonsáis de China pasó a Japón hace unos 800 años, gracias a los budistas y a la filosofía zen.

Hay que hacer hincapie en que los bonsáis no son resultado de una modificación genética de los árboles y las plantas, sino que se consiguen reduciendo su tamaño habitual gracias a técnicas como transplantes, poda, alambrado, pinzado, siempre con el objetivo de crear un estilo que recuerde al que ofrece la naturaleza. Digamos que el cultivador de bonsáis es el modelador de la planta, para lo que se requiere sentido artístico y conocimientos de horticultura.

A Loli le encantan los pinos y los enebros, pero también admira mucho cualquier arbol de la familia de los prunus. Hace 4 años que consiguió tener un prunus mume, un albaricoquero japonés que es uno de sus favoritos. Entre todos los que tiene siente debilidad por la serissa phoetida, que es el primero que le regaló su marido, por eso le tiene un cariño especial, aunque considera que no es un gran árbol. Del granado nejikan le gusta su forma; del prunus mume sus flores en invierno; del gingko sus hojas; el haya, porque es un árbol autóctono; de la azalea satsuki nikko, le llama la atención el diseño del árbol y sus flores; del arce buergerianum la dimensión del tronco.

Loli dice que esta no es una colección muy exigente, por lo que a tiempo se refiere. Según la estación del año, hay que dedicarle más o menos atención. En verano no necesitan mucha, se limita a regarlos y comprobar que no cojan ninguna plaga. Otoño y primavera son las estaciones de más trabajo, pero eso no supone más de una hora al día, salvo los fines de semana. De todos modos, es cuestión de organización y de distribuirse la tarea lo mejor posible.

Tampoco se tiene que asustar nadie por lo que se refiere a la dificultad que ofrece su cultivo. Es cierto que hay algunos árboles más fáciles que otros, por ejemplo el olmo es fácil y además muy agradecido, enseguida brota, aunque te pases podando. Para los más delicados, siempre se encuentra el consejo experto en algún foro de internet. Otros aspectos, como puede ser los riegos adecuados, la dosis correcta de abono líquido, etc. se van aprendiendo con la experiencia.

Entre los ejemplares que le gustaría tener y que todavía no ha conseguido Loli nos cita a los tejos, por su carácter de árbol milenario. Es una especie protegida y espera un día poder encontrar uno que pueda usar para bonsai. Hasta hace poco iba detrás de una sabina, una variedad de juniperus y ahora ya la tiene. Piensa trabajarla en otoño con la ayuda de un maestro japonés que vendrá a Bilbao.

Loli es la vicepresidenta de la Asociación de Bizkaia de Bonsái. Nos explica que es una asociación que se fundó en 2008 y como le pillaba cerca de casa se animó a inscribirse. Se reunen cada 15 días y cada vez tienen mayor número de participantes. También es administradora de un foro de bonsáis, "Bonsai del Norte", donde además de cuidarse sólo de sus árboles, se intenta ayudar a otros aficionados con sus dudas. Y, si hace falta, también procuran echar una mano cuando alguien tiene algún problema y no puede atender sus plantas, como es el caso de la foto en el que vemos a Loli con los bonsáis de otro coleccionista. Ella también recibe una ayuda muy especial, la de su hijo de 16 años, que, afortunadamente, también está interesado en los bonsáis. Así es que cuando ella tiene que viajar, él se encarga de cuidarlos.

Este último año, en enero, comenzó casi por casualidad con su blog "Lolibonsai" que según dice ella, porque es modesta, "parece que funciona", pero que lo cierto es que tiene muchas visitas porque es un blog muy interesante y os lo recomendamos.

Loli también se interesa, cada vez más, por las plantitas que se usan al lado del bonsái como elemento decorativo, los kusamonos (ver la última foto, de flores azules) así como por las macetas y tiestos, que tan importantes son en la presentación y realce de los bonsáis. Todo ello sirve para ponerlos en valor y hacernos disfrutar de un mundo miniatura, hecho por y para grandes artistas.







miércoles, 7 de septiembre de 2011

Lote nº 72 de imágenes de casas construídas sobre la vía pública o pasajes

Foto nº 427: La Puebla de Castro (Huesca). Mari Carmen Carrera



Foto nº 428: Madrid. Tomás Guirado
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Foto nº 429: Madrid. Tomás Guirado





Foto nº 430: Zamora. Angel Pérez Avellaneda



Foto nº 431: Yeste (Albacete). Angel Pérez Avellaneda
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Foto nº 432: Madrid. Tomás Guirado







Si queréis colaborar, podéis enviarnos fotos a:


¡Gracias!



miércoles, 31 de agosto de 2011

Una colección de programas de Ópera, Ballet y conciertos




El MENÚ del festín
musical


Alicia Aispuro es una coleccionista argentina de programas de Ópera, Ballet y conciertos sinfónicos. Vive en la Ciudad de La Plata desde 1973, a donde llegó a los 18 años para estudiar en la Universidad Nacional. Venía desde un pueblo de provincias, Cañuelas, donde no había ni teatro, ni Opera, ni apenas un cine. En La Plata, sin embargo, existía un teatro, el Teatro Argentino, que era el segundo del país, después del Teatro Colón de Buenos Aires. En el año 1977 el teatro sufrió un incendio y las autoridades militares de la época decidieron tirarlo abajo en vez de recuperarlo, para tristeza de toda la comunidad. En su lugar se comenzó a construir un complejo cultural de una superficie de 60.000 m. cubiertos, con 4 salas, áreas de ensayo, talleres de escenografía, etc. que se inauguró en 1999 y ha estado funcionando hasta ahora, sin interrupciones. De todas las funciones que ha tenido la suerte de presenciar. Alicia ha guardado los programas, en principio como recuerdo y también por la información que ofrecen sobre el espectáculo.
Nos cuenta que la idea de coleccionar programas de ópera le vino un poco por casualidad. Desde que se casó había coleccionado monedas con su esposo, y su vida social giraba en torno al coleccionismo. Buscaban monedas, visitaban lugares, museos, participaban en grupos de coleccionistas. Después de divorciar, las monedas se quedaron con su expareja y, entre otras cosas, ella encontró a faltar precisamente eso, tener algo que coleccionar. Como ya tenía otros intereses, porque los coleccionistas siempre suelen tener "segundas colecciones", decidió convertir una de esas colecciones que hacía y a la que no prestaba mucha atención (más que coleccionar, guardaba y reunía piezas que le gustaban) en "la colección". Como hemos comentado, no sólo reúne programas de ópera sino también de conciertos sinfónicos, ballet, etc. También colecciona entradas de museos y exposiciones, pero ese es otro tema... En realidad, Alicia dice que guarda todo lo que le regalan. Tiene la suerte de que amigos y conocidos le ofrecen cosas maravillosas, como entradas a eventos únicos, y sería imperdonable que se deshiciera de algo tan especial, hay que conservarlo todo. Y piensa, por poner un ejemplo, en el programa de festejos del Bicentenario.
A Alicia, evidentemente, le gusta la Opera, tanto por la música como por lo que representa como producción cultural humana, de gran riqueza histórica y sociológica. También le gusta mucho la música sinfónica, sin olvidar la música folklórica de todos los lugares del mundo, que le encanta. Si a nuestra coleccionista le gustan los programas, no sólo es por el diseño que muestran, que suele ser lo más llamativo, sino por las referencias artísticas e históricas que ofrecen del espectáculo, además de los recuerdos personales que le traen.
Entre todos los programas que tiene en su colección, es dificil para ella elegir cuál o cuáles son sus preferidos, pues, como suele pasar, todos guardan un significado especial: el lugar dónde lo vio, en que ocasión, con quién asistió a la representación, la significación histórica de aquella obra, los artistas que intervinieron, la estética del impreso. No obstante, por nombrar alguna de sus piezas más especiales, nos menciona:

1. Concierto sinfónico a total beneficio del Teatro Argentino de La Plata LXX Temporada 1977. Teatro Colón de Buenos Aires. El programa es modesto, pero es especial para ella.
2. Concierto inagural del Nuevo Teatro Argentino "Tango en Gris", 1999, con información completa de las personas que trabajaban en ese momento.
3. Nabucco 2008, espectáculo nunca estrenado. Una huelga de cantantes no lo permitió, pero los programas ya estaban hechos y Alicia consiguió uno. La mayor cantidad de los ejemplares que tiene pertenecen al Teatro Colón de Buenos Aires, que funciona desde 1908. También tiene muchos de su querido Teatro Argentino de La Plata, en sus tres épocas: primero como Viejo Teatro Argentino, hasta el año 1977. Luego, en la Epoca itinerante, desde 1977 a 1999 y, finalmente, como Nuevo Teatro Argentino, de 1999 hasta la fecha.
Por lo que se refiere a las óperas, de las que más programas tiene son de "L'elisir d'amore", de Donizzetti (con su bonita aria "Una furtiva lágrima") y "La Flauta Mágica" de Mozart, probablemente porque son las dos que más le gustan.
Alicia nos cuenta que no conoce a otros coleccionistas que hagan este colección, pero está segura que hay más, así es que le encantaría contactar con ellos. Nosotros le sugerimos que lo haga con un paisano suyo, Roberto Famá, coleccionista de programas de teatro que tiene un blog muy interesante y quizás le puede aconsejar.
También nos explica Alicia que su colección, en cuanto enfoque y organización, no está todavía muy definida, digamos que está en período de formación y, de momento, va cambiando de planes a medida que van aumentando el número de ejemplares. De todos modos, tiene todos los programas "encarpetados" dentro de folios, algunos en cajas y un listado en planilla excell que le resulta muy dificil tener actualizado, porque siempre hay algún programa que le regalan o que aparece por algún ricón de la casa, y que se olvida de introducir en el listado...
Alicia pertenece a la Asociación de "Amigos Coleccionistas de La Plata" en la que participa activamente. Esta asociación está formada por un grupo de amigos coleccionistas, que organizan muchas actividades, tanto para dar a conocer sus colecciones y facilitar el intercambio, como para colaborar en proyectos benéficos con otras asociaciones.
Los programas los consigue yendo ella misma a los espectáculos; también porque se los regalan sus amigos o con intercambios, incluso comprando por internet o en tiendas. Le gustaría, gracias a Procoleccionismo, contactar con otros coleccionistas de programas de todo el mundo, porque en su colección no tiene ejemplares de otros teatros de la Opera y a ella le encantaría conocerlos y saber de su historia. Y como es optimista, está segura de que lo conseguirá, por eso quiere terminar su intervención con su grito de guerra preferido ¡Viva el coleccionismo!




miércoles, 24 de agosto de 2011

Una colección de cámaras antiguas













¡SONRÍA! por favor


El salmantino Borja Jordán de Urríes es coleccionista de cámaras fotográficas. Nos explica que, a la hora de coleccionar, no le ha puesto ningún límite de años a la colección, pues le interesan todas, sin embargo, tiene una debilidad por todas aquellas anteriores a las automatizadas o electrónicas. Es decir, le interesan especialmente las máquinas mecánicas, de las que admira su simplicidad y su belleza.
La razón por la que Borja empezó esta colección fue porque se encontró con varias cámaras en su propia familia, como la Contaflex de su padre, tres de su suegro (la Argus, la Ikomatik y la Mat) y la que fue su primera cámara, una Instamatic. Animado al poder disponer de estos ejemplares, decidió seguir buscando otras piezas interesantes y así, poco a poco, ha llegado a los 34 ejemplares que tiene ahora. De momento ha frenado un poco la adquisición de nuevas piezas, pues está esperando disponer de un espacio apropiado para guardarlas y exhibirlas correctamente, aunque ya tiene dos grandes vitrinas dedicadas a ello.

Habitualmente, nos gusta hacer una referencia al origen e historia de las piezas de la colecciones que comentamos. Es así, a lo largo de estas búsquedas, que hemos podido constatar que los inventos no surgen de la nada, sino que son producto de una evolución, y eso mismo es lo que ocurrió con las máquinas de fotografiar. Pero primero, queremos precisar que es lo que se entiende por fotografiar... Inicialmente, fotografiar era, y es, el procedimiento que permite obtener, por medio de la luz y las sustancias químicas, imágenes ópticas permanentes sobre superficies debidamente preparadas. El origen de esta invención muchas personas lo atribuyen a Leonardo da Vinci y su "cámara obscura" que utilizaba como instrumento de dibujo, pero se sabe que esa cámara obscura ya era conocida mucho antes, incluso Aristóteles se sirvió de ella para la observación de eclipses. El hecho es que, trabajando con estas cámaras y un proceso fotoquímico, Nicephore Niépce (1765-1833) hijo de un abogado francés, desarrolló un sistema para captar imágenes y fijarlas en un soporte (aunque no consiguió que fuera de modo permanente). A finales de 1829 Niépce se unió a Daguerre y formaron una sociedad. Lamentablemente Niépce falleció poco después (en 1833) y entonces fue Daguerre el que se dedicó al perfeccionamiento del invento y su posterior divulgación y comercialización, consiguiendo exportarlo con éxito al resto de Europa y América a partir del año 1839. Este procedimiento fotográfico se conoció como daguerrotipo y se dedicó fundamentalmente a hacer retratos.
Ese mismo año 1839, el inglés Fox Talbot inventó un nuevo proceso fotográfico, llamado calotipo o talbotipo, que introducía el proceso negativo positivo. Pero para conocer todos los aspectos técnicos de los aparatos es mejor visitar la web de Borja, "Colección de cámaras" donde ofrece mucha información técnica y facilita enlaces con otras fuentes, además de mostrar toda su colección.
Sólo queremos añadir que, a partir de comienzos del siglo XX hubo muchos avances tecnológicos que permitieron, entre otras cosas, la obtención de imágenes en color y la reducción del tamaño de los aparatos, concretamente con la cámara Leica diseñada por Oscar Barnack en 1914. Actualmente, las cámaras digitales son unos dispositivos utilizados para capturar imágenes gracias a un sensor (que es un chip formado por millones de componentes sensibles a luz) y esas imágenes se almacenan electrónicamente, en lugar de usar películas fotográficas, que son el soporte habitual de las cámaras comunes en la fotografía química. Una variante de la película fotográfica, es el papel fotográfico auto-revelable utilizado en las cámaras instantáneas.
Para centrarnos en la colección de Borja, digamos que los ejemplares más antiguos que tiene datan precisamente de esa primera época, 1910, 1914, 1917, y mitad de siglo XX. Cuándo le hemos preguntado cuáles son sus favoritas, nos dice que que le gustan todas, aunque es verdad que siente un cariño especial por las primeras que consiguió, porque pertenecían a alguien de la familia. También tiene una debilidad por la Lubitel y la Nº 1 1A Kodak Jr, ya que éstas fueron las primeras que él compró. De todos modos, considera que la joya de la corona quizás sea una Kewpie Nº 3 o la Kodak Nº 2 Pocket Folding Brownie Modelo A, además de la propia Contaflex.

La mayor parte de las nuevas adquisiciones que hace son gracias a internet, aunque también acude a algunas tiendas o a mercadillos. Y otras se las regalan sus amigos. Aunque estas piezas no son las más adecuadas para el intercambio, siempre es interesante mantener contacto con otros coleccionistas: Pedro nos dice que intercambia correos con varios de ellos y en su blog tiene enlaces con alguno, como Daniel Sánchez. Además, considera que hay algunos coleccionistas que son una referencia para todos los demás, éste es el caso de Sylvain Halgand.
La marca mejor representada en su colección es la Kodak, y por lo que respecta al país, quizás del que más piezas tiene es de USA. Sobre la pregunta que le hemos hecho de si sabe reparar los aparatos que tiene, Borja dice que con algunos se atreve a desmontarlos y limpiarlos para arreglar algún desperfecto, pero con otros prefiere llevarlos a un especialista. Nos confiesa que todos los coleccionistas de cámaras antiguas tienen su propio técnico especialista, algo así como su médico de cabecera, que es al único al que confían las piezas de la colección. Y no nos extraña que la cuide bien, porque es una colección preciosa, de la que se puede aprender mucho.




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miércoles, 17 de agosto de 2011

Lote nº 71 de imágenes de casas construídas sobre la vía pública o pasajes

Foto nº 421: Avila. Tomás Guirado



Foto nº 422: Madrid. Tomás Guirado



Foto nº 423: Puerto Lápice (Ciudad Real). Angel Pérez Avellaneda



Foto nº 424: Consuegra (Toledo). Angel Pérez Avellaneda



Foto nº 425: Avila. Tomás Guirado



Foto nº 426: Avila. Tomás Guirado




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