miércoles, 23 de julio de 2014

Una colección de LEGO




PASO A PASO,
pieza a pieza


Joan Fusté, coleccionista "entregado" a muchas cosas interesantes, nos va a hablar de su colección de LEGO. Y antes de empezar, y como si tuviera la excusa preparada (aunque no es que piense él ni nadie que se necesita una excusa para coleccionar estos juguetes siendo ya una persona adulta), quiere explicarnos cómo ha llegado a coleccionar LEGOS. Porque, este es un aspecto curioso, no es que Joan haya continuado con un hobby o una colección que empezara en su época infantil, sino que ha comenzado con los LEGO hace poco.
Sin querer entrar en disertaciones filosóficas sobre la necesidad del juego para el ser humano, y las mil teorías de juegos que se aplican en procesos empresariales y en otros campos, asegura Joan que llega un punto en el que un adulto quiere, necesita, volver a jugar. Y cuando se trata de jugar con LEGO se pasa a ser un "AFOL", un Adulto Fan de LEGO, que es lo que reconoce ser él actualmente.
Llegar al LEGO fue quizás un poco a causa de su colección de Blade Runner, pues, buscando todo tipo de artículos relacionados con el tema, dio con el spinner, el coche volador. Ya lo tenía en algunos modelos en plástico, metal, etc. pero pensó que la versión en LEGO sería una aportación  curiosa y divertida. Montarlo ya fue otra cosa, porque Joan no tenía mucha costumbre de manipular piezas pequeñas, pero todo se aprende, y eso también.
Evolucionando con sus legos, llegó a la fase siguiente, que es cuando entra el  gusanillo de las piezas sueltas, de los montajes fuera de catálogo y del diseño virtual de los mismos (gracias a la aplicación LEGO Digital Designer).
Visitando múltiples foros, diferentes Webs, galerías fotográficas de miles de aficionados, etc. Joan descubrió que hay verdaderos maestros en esta materia, algunos de ellos, más que maestros, artistas. 
Unos de esos artistas, que son sus favoritos, son los Arvo Brothers, dos hermanos de Albacete que han creado modelos y esculturas espectaculares. Entre ellas el "Arvo Iron Man" y la motocicleta de Kaneda, el protagonista del manga Akira, película de culto en su género.
Joan también ha caído en las tentadoras redes de los modelos a escala del Halcón Milenario, la nave de Han Solo en Star Wars. Hasta hace poco solo tenía una figurita muy pequeña, y poco más tarde pasó al otro extremo, pues se hizo con un modelo enorme, fabricado por Hasbro, en forma de juguete de alto nivel con sonido, luces, etc. Actualmente ya dispone de todos los modelos, excepto uno, el UCS, el 10179, el "Santo Grial" de los Halcones Milenarios de LEGO.  
Como el modelo 10179 es intocable en cuanto a precios se refiere, Joan ha optado, como muchos aficionados, por recopilar piezas y más piezas, a medida que hace otros pedidos para otros montajes. Y con paciencia, algún día piensa llegar a las más de 5.000 piezas que lo componen.
Mientras tanto, entre la moto de Kaneda, el Falcon Millennium gigante y otros, va creando su propio "vault", que así se llama al inventario de piezas (o partes) para desarrollar sets propios, llamados MOC, "My Own Creation" o Mi Propia Creación en español.
Como este proceso de hacerse con las piezas es largo y costoso, hay que definir las prioridades, y Joan, por ejemplo, ha elegido para empezar la construcción de fortalezas y castillos, y luego pasará a edificios y ciudades, y más tarde a... bueno, de momento más vale centrarse en lo que ahora hace.
Sea cual sea la temática elegida es fundamental la ordenación y clasificación de las piezas, lo que no es tarea fácil, si se considera que las variaciones posibles en LEGO pueden alcanzar entre 6.000 y 10.000 posibilidades, según se miren y cuenten (considerando los colores, tamaños, tipo de pieza, etc.). Y ante tanta pieza distinta uno se pregunta ¿alguien tiene en casa más de 6000 recipientes para poder guardarlas y separarlas convenientemente?
Nos explica Joan que un error muy común entre los coleccionistas de LEGO es que, cuando empiezan a clasificar las piezas recurren a las cajas de plástico con divisiones (las típicas de tornillos, alcayatas, etc.), maletines y toda suerte de artilugios para herramientas. Pero llega el día en que constatas que eso no es suficiente, y que necesitas un recipiente más grande para tanto maletín y cajita divisoria. Entonces es cuando se pasa a un nuevo nivel, con muebles con cajones, armarios, etc. 
No podemos alargarnos más en este espacio explicando las mil cosas que Joan sabe y podría decirnos sobre los LEGO. Como tiene diferentes webs, está en facebook, y es fácil contactar con él, podéis acudir directamente "a la fuente" para tener más información. Aquí, os dejamos un enlace a su mundo LEGO. ¡Buen viaje! 
Y una recomendación de última hora: pensad que si a muchos coleccionistas lo que les importa es el material LEGO para poder construir lo que quieran, hay otras personas para quienes, además de las piezas básicas, son muy importantes las cajas de los sets, las instrucciones originales, los catálogos oficiales, las pegatinas, los videojuegos, las películas, las minifiguras, los llaveros y otros elementos diversos como bolsas de transporte, contenedores, etc. Así es que, atención, guardarlo todo.
Ahora podéis marchar tranquilos de vacaciones, Joan se queda a clasificar y ordenar sus más de 100 kgs. de piezas que todavía tiene sin control...