martes, 5 de marzo de 2013

Una colección de etiquetas de aceite

ACEITE DE OLIVA
QUE ALIMENTA Y TODO LO CURA



Mark  es canadiense, vive en  Beaconsfield (Quebec)   y le gusta coleccionar. Entre otras cosas, hace colección de marcapáginas con el tema de su país, y también de envoltorios de fruta, pero ahora vamos a presentaros su colección de etiquetas de aceite de oliva.
Nos cuenta Mark que colecciona etiquetas de aceite de oliva de todos los países. Le interesan tanto las que aparecen en las botellas como en las latas, lo único que busca es que no hayan sido utilizadas. Empezó con esta colección hace unos 22 años y, desde luego, no fue nada premeditado. Lo que pasó fue que un día se quedó admirando una etiqueta de aceite de oliva que lucía en una botella, porque le resultaba muy atractiva. Después descubrió otras etiquetas que también le parecieron muy atractivas, y a fuerza de ver etiquetas que le gustaban llegó a la conclusión de que era un buen tema de colección.
Quiere aclarar, de todos modos, que lo que le gusta de ellas es su aspecto artístico, así pues sólo se guarda aquellos diseños que le parecen interesantes, no es que pretenda acaparar todas las etiquetas que existen en el mercado.
Recordemos que al menos en España, el aceite se comercializaba a granel, y que no fue hasta el año 1966 cuando se prohibió llevar a cabo este tipo de venta en todas las tiendas de detallistas. En los únicos lugares que se podía seguir comerciando a granel era en las cooperativas de olivereros.  A raíz de esta normativa, el aceite de oliva se debía presentar en botellas de cristal o plástico de 1 litro o en bidones de metal, siendo la capacidad de 5 litros la máxima autorizada. De todos modos, con el fin de evitar los fraudes y garantizar la calidad, desde hacía algunos años ya se había empezado a vender aceite envasado, en botellas no rellenables. Marck tiene entre sus etiquetas algunas de finales del siglo XIX.
Si algo distingue a las etiquetas de aceite, aparte de sus paisajes y escenas coloristas, es la profusión de información que tienen que ofrecer, dependiendo del tipo de aceite de que se trate. Actualmente, en casi todos los países se exige que se especifique claramente si es aceite de oliva virgen, aceite de oliva, aceite de oliva virgen extra, aceite de orujo de oliva... Además, figuran otros datos, unos obligatorios, como el lugar de procedencia, la cantidad exacta que contiene el recipiente, nombre y dirección del fabricante, nombre específico del producto, etc. y otros optativos, como la denominación de origen, grado de acidez...
El país del que Mark ha conseguido mayor representación es de Italia, aunque sus favoritas son tanto las etiquetas antiguas de Francia, Italia, España y algún otro país. De todos modos, actualmente también se lanzan al mercado productos con unas etiquetas que son auténticas obras de arte.
Entre los motivos que se muestran en las etiquetas, suelen proliferar los considerados clásicos, pues de lo que se trata es de resaltar y poner énfasis en la tradición y conocimientos de los cultivadores de un área geográfica determinada, así como la de ensalzar la calidad y características especiales de unos olivos, de una tierra, un clima, etc. Por eso, no suelen faltar imágenes de hombres y mujeres (más mujeres que hombres) recogiendo olivas y haciendo otras tareas propias de la producción de aceite, y también imágenes de olivos, aceitunas, paisajes de la zona donde se recolectan las aceitunas, etc.
Mark tiene una web dedicada a su colección, aunque tiene pensado, dentro de pocas semanas, darle un enfoque distinto y aprovechar para colgar más piezas. Le gustaría mucho poder contactar con otros coleccionistas, pues solo ha llegado a conocer a dos y ha perdido el contacto con ellos hace unos años. Normalmente para incrementar su colección canjea etiquetas por otros artículos, las solicita a los productores de aceite de oliva o simplemente las compra. Ojalá a través de Procoleccionismo pueda contactar con otros coleccionistas con los que pueda intercambiar.
Aunque la producción de aceite de oliva tradicionalmente se ha localizado en los países del área mediterránea, donde tiene sus orígenes el cultivo del olivar, su fabricación y consumo se ha extendido estos últimos años a muchos otros lugares. Figuran entre los mayores productores mundiales países como España, Italia, Grecia, Siria, Túnez, Turquía, Marruecos, Argelia, Portugal, Argentina, etc. Muchos países que, seguramente, pueden aportar bonitas y exóticas etiquetas a la colección de Mark.
Y, como estamos acabando el espacio dedicado al aceite de oliva y todavía no hemos hablado de las aceitunas, digamos, como curiosidad, que tres cuartas partes de la pulpa de las olivas es aceite. Esta circunstancia hace muy fácil su extracción, que se consigue gracias a la simple presión,  realizada habitualmente en los molinos o almazaras. El 90% de la producción de aceite de oliva se destina a usos culinarios. 
Si queréis intercambiar etiquetas de aceite, bien sea por etiquetas o por otros artículos (marcapáginas, sobres de azúcar, etc.) podéis escribir directamente a Mark  mawickens@yahoo.com ¡buenos intercambios!
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2 comentarios:

Jesús dijo...

Se trata de una colección muy valiosa digna de un Museo.

Rita Fábregas dijo...

Que interesante y curioso a la vez. No sabía que se hacía colección de etiquetas de aceite de oliva