martes, 28 de agosto de 2012

Una colección de botellas de cerveza serigrafiadas


Una "etiqueta" que perdura



Javier Calvo Angulo es un joven coleccionista burgalés, al que le hemos pedido que nos explique exactamente cuál es el tema de su colección. Nos cuenta que colecciona botellas de cerveza españolas serigrafiadas, es decir, aquellas que en lugar de etiquetas de papel pegadas sobre el envase,  llevan la marca y los datos seleccionados grabados con pintura. Sólo guarda botellas con etiqueta, en el caso de que se trate de marcas ya desaparecidas. Y también tiene botellas de gaseosa serigrafiadas, aunque no son su prioridad. Pensemos que la "oferta" de botellas serigrafiadas es muy importante, pues se utiliza essta técnica en botellas de todo tipo, desde las de licores a las de aguas minerales, vinos, zumos de frutas, etc.
Javier empezó a interesarse por este tema hace unos cuatro años, cuando dando un paseo por la montaña (por extraño que parezca, en plena naturaleza también se puede encontrar algo así) se topó con un envase de "Estrella de Levante" serigrafiado y, como le pareció interesante, lo recogió. Esa decisión fue el principio de su afición que, como hemos comentado, ha limitado a los envases nacionales.
Nuestro colecionista guarda las botellas físicamente, es decir, no se limita a tomar imágenes del ordenador. Como ocupan un espacio, resulta  que hay envases de cerveza en el salón de su casa, pero también bastantes otras guardadas en cajas en el trastero, esperando  que les encuentre un lugar apropiado. Actualmente tiene unos 200 botellines.
Además de los envases, Javier se interesa por la historia de cada marca. Así, va ampliando sus conocimientos sobre la historia industrial de España en el siglo XX. Viendo los orígenes de algunas firmas, ha podido constatar que,  en la mayoría de los casos, están vinculados a emprendedores extranjeros o a capital indiano. También ha podido apreciar el impacto que sobre esa industria tuvo la Guerra Civil. Después, en la posguerra y  con la autarquía, las marcas españolas pudieron sobrevivir debido a la falta de competencia. Más tarde, el desarrollismo trajo un fuerte crecimiento del consumo doméstico de cerveza y gaseosa y, finalmente, en aquél mercado rígido y regulado tuvo lugar la llegada de la multinacionales. Con la crisis que se produjo desde los años 70 hasta los 90, hubo una concentracion de la producción en unas pocas empresas. Pero, además de esas empresas y sus marcas, que nos permiten abordar aspectos tecnológicos y económicos, no hay que olvidar el elemento artístico, que también es importante, pues en las botellas serigrafiadas detrás del motivo representado hay, casi siempre, un gran artista.
Javier no sabe exactamente cuándo se empezó a utilizar la técnica del serigrafiado en los envases de cerveza, pero piensa que fue por los años 50 ya que, hasta entonces, se usaba el relieve o las etiquetas de papel.
Entre los ejemplares favoritos de nuestro coleccionista se encuentran los botellines de San Martín de Orense, que son muy raros de conseguir, así como la Cruz Azul de Pamplona o los especiales del Azor. Aunque la palma en cuanto pieza apreciada,  se la lleva el botellín de Gulder (Burgos) que, aunque es de etiqueta y está muy gastado, es el único existente en la actualidad, al menos el único del que Javier conoce su existencia. Por lo que se refiere a las gaseosas, hay una botella de Espumosos Capillas, de Covarrubias y otra de Archena que son muy raras y difíciles de conseguir.
Para adquirir nuevos ejemplares, Javier hace compras e intercambios por internet, además, acude a mercadilllos y consigue bastantes piezas gracias a unos amigos albañiles que tiene, que le ayudan mucho. También consigue incrementar la colección a través de contactos con  otros coleccionistas con los que puede compartir su afición, y que conoce por el CELCE o la Gacetilla Cervecera.
Javier tiene un blog dedicado a las botellas serigrafiadas en el que ofrece información sobre la producción de cerveza en España: marcas, fusiones de empresas, productos, etc. También se ocupa de las botellas serigrafiadas de gaseosas y de los eventos relacionados con este tema que se celebran por toda la Península. Además, como es habitual en los coleccionistas, pone a disposición de las personas que le visitan  una lista de enlaces con otros blogs, todos ellos relacionados con la cerveza.  
Por cierto ¿alguien sabe cómo se denomina en nuestro idioma a los coleccionistas de botellas serigrafiadas? en francés se conocen como Buttisérigraphiles, pero no hemos encontrado su traducción en español.
En este comentario sobre las botellas serigrafiadas, reconocemos que quedan en el aire algunos aspectos que no hemos tratado, como el saber si esta técnica abarata o no los costes de la producción de la cerveza envasada; si el método utilizado en el proceso de serigrafiado está en consonancia con las exigencias actuales en materia de ecología o resulta contaminante; las preferencias estéticas del público, etc. Pero, pensamos que es más prudente dejar todas las cuestiones para personas que dominen estas cuestiones técnicas y nosotros,  nos limitaremos a disfrutar de la colección de Javier: de las bonitas ilustraciones de sus botellas, del grafismo que lucen, del juego de reflejos y tintas de estos envases, de sus colores resistentes, etc.
 

1 comentario:

Manuel Diaz Castaño dijo...

Si alguna vez quieres intercambiar algo de botellas de cerveza serigrafiadas, aqui tienes a uno interesado. Un saludo. Mi tefno es 620308055