miércoles, 15 de junio de 2011

Una colección de "faves"




¡SORPRESA!

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Cinta Mir Pla es una coleccionista catalana que colecciona las habas y figuritas que se encuentran dentro de algunos pasteles. Para ser más exactos, los dulces en los que se esconden estas sorpresas suelen ser roscos o roscones, que en Cataluña se llaman "tortells". Como la tradición más extendida es la de tomarlos el día de la Epifanía, 6 de enero (aunque también existen otras festividades en las que se comen), se conocen como "tortells de Reis". Antiguamente se solía colocar solamente un haba, pero ahora, en muchos lugares, se acostumbra a poner en el rosco además del haba (que antes era una de verdad, seca, pero ahora suele ser de porcelana) la figurita de un rey. El que encuentra el haba tiene que pagar el "tortell" y el que encuentra la figura del rey es coronado rey, y se tiene que adornar con una corona de cartón dorada que ofrecen en las pastelerías al comprar el rosco.

La tradición del rosco de Reyes está muy extendida en muchos lugares de España, aunque parece que tiene su origen en Francia. La popular "galette des rois" que se come en Francia, Bélgica y Suiza, acompañada del haba escondida dentro del dulce, se remonta al siglo XIV, aunque el hecho de añadir una figurita de porcelana, se considera que es una costumbre que comenzó a popularizarse en el siglo XIX. Habitualmente se da por cierto que las primeras figuritas de porcelana para roscones se produjeron en Alemania en 1874. Esta tradición de los roscos con las faves sorpresa es tan propular en Francia que hay muchas anécdotas y referencias históricas sobre el tema. Se cuenta, por ejemplo, la protagonizada por el monarca francés Luis XIV, cuando, siendo todavía niño e imaginando que él iba a encontrar el haba, dijo "Seré dos veces rey".
Además de los roscos de reyes también se comen roscos con figurita escondida en otras fiestas, como la de San Antonio (17 de enero) y San Cristobal (10 de julio), y en esas
ocasiones se suelen utilizar figuras más acordes con la festividad que se celebra, como animales (San Antón es su patrón) o coches u otros vehículos (el día de San Cristobal, patrón de los conductores).

Cinta empezó con esta colección hace unos cuatro o cinco años, aproximadamente. Nos explica que, como en su familia siempre había algún niño pequeño, cuando se reunían para comer el tortell o rosco de Reyes lo normal era que la figura de regalo se la quedara el niño, lo que significaba que acababa perdiéndose. Después, al hacerse mayores los niños de la familia, ya no había destinatario obligado para la figurita y entonces lo normal era que se la quedara el que la encontraba, que no siempre estaba entusiasmado por el hallazgo y muchas veces acababa dejándolo, más o menos disimuladamente, encima de la mesa. Eso suponía que las figuritas acabaran por algún cajón, porque son cosas que habitualmente nadie piensa en tirar. Un día Cinta, cuando ya pertenecía a la Asociación de Coleccionistas de Corbera de Llobregat, hablando con su presidente le comentó que tenía unas cuantas figuritas guardadas y él le animó a empezar a coleccionarlas. Ahora ya ha conseguido reunir una buena cantidad.




Tiene de varios paises europeos principalmente de Francia, y también cuenta con una buena representación de Méjico y Argentina. El material en el que están hechas es muy variado, pues las hay de porcelana, pero también de plástico y resina. Habitualmente se les da el nombre de habas o faves (en catalán) a todas ellas, independientemente de la figura que representen.
Para el rosco de Reyes, además de las que ya hemos mencionado, con forma de Reyes Magos, es muy común encontrar también las figuras del Belén, aunque las hay además con todo tipo de formas: corazones, muñecas y demás juguetes, hasta últimamente se encuentran figuritas de dibujos animados infantiles.

Cinta sabe que existen coleccionistas de faves pero todavía no ha podido contactar con ninguno, pero le encantaría hacerlo para poder intercambiar las piezas repetidas. Estamos seguros que no tardará en conocer alguno porque los coleccionistas de faves son bastante populares en muchos países. Por cierto, que el nombre que se les da es el de fabófilos.

Nuestra coleccionista guarda todo su tesoro en una estantería hecha especialmente para tan diminutos personajes. Esa es otra de las ventajas de esta colección, además de original y barata ocupa poco espacio.

Y terminamos con una estrofa de una canción infantil francesa, que pone el ambiente adecuado a esta colección:

"La galette est préparée, cuite à point et bien dorée/Près de la table dressée les enfants son là/Qui sera la reine?/Qui sera le roi?/Est-ce toi?/Est-ce moi?/La galette est partagée, les convives désignés/Mais la fève est bien cachée!/ Qui la trouvera??






5 comentarios:

Montse Campillo dijo...

Divertir, i dolç. Felicitats

Montse Campillo dijo...

Divertit, i molt dolç. Felicitats

Miranda Gianfermi dijo...

Hola,
Yo mismo soy un coleccionista de faves, pero en Francia.
Estoy en busca de coleccionistas españoles y para poder intercambiar: faves de Francia contra España
¿Alguien está interesado???? Estoy feliz de conocerte
cordialmente

tere Pérez dijo...

Hola
Jo tb faig col.lecció.
Envio el meu mail per canvis o compres.
tereperz69@gmail.com
Grs

tere Pérez dijo...

Hola
Jo tb faig col.lecció.
Envio el meu mail per canvis o compres.
tereperz69@gmail.com
Grs