miércoles, 8 de junio de 2011

Una colección de artículos de bombero












Fuego en el corazón
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Y decimos fuego para introducir el tema de los bomberos de una manera más gráfica, pero mejor sería que llamáramos pasión o generosidad a lo que tiene Paqui Medina en el suyo, ya que desde siempre ha sentido la vocación de ayudar a los demás. Ahora ha podido hacer realidad esa disposición suya y trabaja como bombero en Cádiz. Y esa pasión por la profesión que ha elegido la ha transferido también a todos aquellos objetos y artículos relacionados con este tema. Es por eso que colecciona parches, sellos, uniformes, postales, instrumentos, etc. todo lo relacionado con bomberos. Pero, antes de conocer los objetos de la colección, queremos presentar a la coleccionista.

Paqui nos cuenta que tenía tan claro desde niña que quería ejercer la profesión de bombero, que a los 14 años se fue al parque de bomberos de su pueblo a preguntar que es lo que tenía que hacer para dedicarse a esa profesión. Y a partir de allí empezó su andadura: se hizo voluntaria a los 18 años, a los 21 se sacó el carnet de camiones y finalmente, el año 2003, consiguió la plaza después de aprobar las oposiciones. Ahora disfruta de su trabajo y su sueño se ha hecho realidad: ya es bombera.
Por lo que se refiere a la colección, nos cuenta Paqui que ha ido tomando forma poco a poco. Ya antes de ser bombera había empezado a coleccionar parches o escudos. Para conseguirlos escribía a todos los parques de bomberos de España, con el fin de intercambiar. También encontraba direcciones de otros coleccionistas en las revistas especializadas. Este sistema de contacto le ha permitido no solamente ampliar la colección de parches, sino hacer muchos y muy buenos amigos. Los parches o escudos se llevan en la ropa y tienen como función identificar a los bomberos, señalando el servicio al que pertenecen. Por aquél tiempo también se dedicó a recortar las noticias de bomberos que encontraba en periódicos y revistas y así comenzó a formar su hemeroteca personal. La noticia más antigua que tiene data de 1979.
Y, a la vez que coleccionaba revistas y parches, Paqui empezó a interesarse por llaveros, pins, insignias, placas, sellos, cascos, herramientas de trabajo, etc. Aunque la mayoría de las piezas las ha conseguido intercambiando o gracias a donaciones de compañeros, otras ha tenido que comprarlas, como la colección de camiones de bomberos y los bomberitos de plomo. Actualmente tiene casi 3.300 artículos variados de bomberos de todo el mundo. Aunque los dos puntos fuertes de la colección puede decirse que son los parches y los uniformes.
El nombre de bombero tiene su origen en las bombas hidráulicas que se utilizaban para extraer agua de pozos, ríos o cualquier depósito próximo al lugar donde se necesitaba apagar el incendio. Se dice que ya en el antiguo Egipto existían ese tipo de bombas, aunque parece ser que fueron los romanos los que perfeccionaron el sistema. Por cierto, que se tiene constancia de la creación en el siglo I a. C. de un grupo de 600 esclavos encargados de apagar los incendios que con tanta frecuencia se declaraban en Roma. Posteriormente se organizó un grupo de personas, a las que se les dio el nombre de vigili, que recibían un salario.

La profesión de bombero suele ser de titularidad pública, y puede desempeñarse en calidad de asalariado o en regimen de voluntariado, aunque también hay bomberos privados. En el primer caso, suelen depender de los Ayuntamientos, Provincias, Diputaciones o incluso aeropuertos. Su función no es sólo la prevención, control y extinción de incendios, sino que también abarca otros muchos campos. Por ejemplo, se ocupan de solucionar los incidentes con materiales peligrosos, salvar a personas en situaciones de emergencia como en inundaciones y riadas, rescatar animales en peligro, etc.
Parece ser que el primer Cuerpo de Bomberos que se creo en España fue el de Valladolid, por una Real Cédula emitida el año 1515, firmada por Juana la Loca. Estaba compuesto por 30 moriscos carpinteros que tenían como misión "venir con sus herramientas a matar y atajar los fuegos que se encendieran en esta ciudad". Los primeros grupos de bomberos que se formaron comprendían obreros pertenecientes a diferentes gremios (albañiles, aguadores, etc.), pero entre ellos se consideraba a los carpinteros los más cualificados. En 1568 Felipe II otorgó las escrituras para la creación del Cuerpo de Matafuegos de Madrid.

El fuego, que tantos beneficios reporta a la humanidad, también ha sido causa de grandes tragedias y para combatirlo nunca han faltado hombres, voluntarios y profesionales, dispuestos a poner en peligro sus vidas. Hay que resaltar que la profesión de bombero es una de las que goza de mayor reconocimiento popular.

La evolución técnica de los materiales que se utilizan en la extinción de incendios han aportado seguridad y eficacia a su trabajo. Por citar algunas de estas mejoras, recordemos que la primera manguera contra incendios fue creada por el holandés Jan Van der Heiden en 1672 y era de cuero. Estas mangueras se utilizaron hasta que fueron reemplazadas por las que estaban forradas de caucho, que empezaron a usarse en 1871. Las escaleras aéreas manuales dieron paso a las escaleras aéreas motorizadas y los simples carros donde se transportaba el material necesario para apagar un fuego, dieron paso a los modernos vehículos actuales, helicópteros, etc. Estudiar el material utilizado por los bomberos es constatar los cambios e inventos experimentados en la sociedad: extintores, equipos de ventilación, trajes ignífugos, cascos y un largo etc. muestran los avances de la tecnología.
Paqui tiene la suerte de disponer de un buen espacio en su casa para poder exponer su colección, es un semisótano de 110 mts. donde lucen sus tesoros en vitrinas y librerías. Muchos compañeros suyos además de los obsequios que le ofrecen le ceden piezas especiales para poder mostrarlas allí. No es el único lugar donde puede dar a conocer todo lo que ha recopilado, pues ya ha tenido ocasión de hacer dos exposiciones en el Tóvoli de Benalmádena, con motivo del día nacional del Bombero. La primera fue en el 2009 y la segunda al año siguientede y, aunque estaba prevista una tercera este año no pudo organizarse pero hay proyectos para poder repetir la experiencia.

A la hora de designar las piezas favoritas Paqui nos dice que aunque todas ellas son especiales, si tuviera que destacar alguna quizás sería un parche de Bomberos de Sevilla de tela y bronce de principios del siglo XX, una placa de plata de 1950 que le regaló un amigo-compañero de Bomberos de Jerez y un gallet de juguete que le ofreció un buen amigo cuando nació su hijo.

De todos modos, nos explica que el valor que se le da a cada artículo depende mucho de la dificultad que se ha encontrado para obtenerlo.

Paqui tiene una estupenda web donde se puede admirar su colección, obtener información sobre el tema y estar al corriente de las piezas que tiene repetidas, para posibles cambios.

A nosotros sólo nos resta desearle mucha suerte en su trabajo y que no se le acabe nunca esa pasión que siente por su profesión.