lunes, 17 de septiembre de 2007

Grandes coleccionistas: Miguel Mateu Plá



Bien merece Don Miguel Mateu Plá, que empecemos nuestra personal recopilación de «Grandes Coleccionistas», con su recuerdo. Su cultura y sensibilidad artística le llevaron a interesarse por muchas ramas del arte, y, por qué no decirlo, su posición social le permitió coleccionar aquellos objetos que amaba, que hoy todos podemos contemplar.

Miguel Mateu Plá nació en Barcelona en 1898, hijo de Damián Mateu, que fué cofundador de los automóviles Hispano-Suiza. Aunque Miguel empezó en el mundo empresarial, siguiendo los pasos de su padre, su vocación política le llevó a ser Alcalde de Barcelona y Embajador de España en París.

En 1923 tuvo la oportunidad de comprar el Castillo de Perelada, pero no sólo eso, junto al castillo se encontraba un antiguo convento carmelita, que también adquirió. Desde entonces, Don Miguel hizo de Perelada un centro de arte donde reunir sus colecciones de vidrio, pintura, cerámica, etc. Más tarde fundó una bodega que goza hoy de prestigio, produciendo excelentes vinos y cava. Le sucedió en el negocio familiar su yerno, Arturo Suqué.

En el Museo del Castillo de Perelada, ubicado en el Convento del Carmen, se pueden contemplar las colecciones mencionadas anteriormente, entre las que destacamos la de vidrio, con más de 2.500 piezas. Pero, además, también se puede visitar la excepcional Biblioteca del Castillo, que cuenta con más de 80.000 volúmenes, entre ellos incunables de gran valor, y una colección única, la de mil ediciones diferentes de “Don Quijote de la Mancha”.

Perelada, gracias al amor por el coleccionismo de Don Miguel Mateu Plá, es un lugar donde muchos coleccionistas pueden encontrar y disfrutar (con los ojos) del objeto de su pasión.