sábado, 9 de mayo de 2015

Una colección de meteoritos


Esquel


CAÍDOS DEL CIELO  



Bueno, más que "pausa café", como había anunciado, he hecho "parada y fonda", pero ya estoy aquí para hablaros de un coleccionista excepcional. Antes quiero deciros que, a partir de ahora, el ritmo de entregas en este blog se va a reducir un poco, pero espero que os siga interesando.
Este coleccionista al que me refería anteriormente, es Eduardo Jawerbaum, argentino. El colecciona, entre otras cosas, meteoritos, y ha conseguido reunir una cantidad espectacular.
Sikote Alin
Todos pensamos que ya sabemos lo que es un meteorito, pero ¿estamos seguros de que es así? Nos cuenta Eduardo que se le da ese término de meteorito a una roca que se encuentra en la Tierra procedente del espacio. En general, suele venir del cinturón de Asteroides, aunque algunos se han identificado como provenientes de la Luna o de Marte. Esto último ocurre cuando un fragmento del cinturón de asteroides cae en la Luna, levanta material lunar y, eventualmente, parte de este último cae en la Tierra. En este caso, tendríamos un meteorito en la Luna (proveniente del cinturón de asteroides) y un meteorito lunar en la Tierra.
Moldavita
Explica nuestro coleccionista que hay algunos términos que suelen confundirse. Uno de ellos es meteoroide, que es una roca que está vagando por el espacio. Otro es meteoro, que es el efecto lumínico y sonoro que hace un meteoroide al atravesar la atmósfera terrestre (de noche los más pequeños que podemos observar son las famosas estrellas fugaces, que se consumen totalmente y no llegan a la Tierra). Meteorito es la roca que logra llegar a la Tierra después de consumir su mayor parte al atravesar la atmósfera.
Eduardo comenzó con esta colección con el objetivo de incorporar a su colección de minerales alguno de ellos que raramente se encuentran en rocas terrestres, pero que son comunes en los meteoritos, como Kamacita, Taenita y Schreibersita. Parece ser que esta motivación, a la hora de coleccionar meteoritos, no es la más habitual, pues la mayoría de estos coleccionistas han llegado a interesarse en ellos por el hecho de ser astrónomos aficionados.
Gibeón
Al hablar de meteoritos, una primera clasificación que se hace es distinguir las caídas (falls) de los hallazgos o encontrados (finds). Al primer grupo pertenecen aquellos que se vieron caer y, al segundo, las rocas que se pueden encontrar sin haber visto el momento de la caída. La colección de Eduardo consta de una 500 piezas, de las cuales unas 200 son caídas. También tiene un sector dedicado a los meteoritos argentinos y un área de impactita (material terrestre deformado por impacto de un meteorito) además de otros objetos relacionados con meteoritos, como muestras del K/T o sea, el límite Cretácico-Terciario, donde se cree que un meteorito provocó una de las grandes extinciones de la fauna terrestre y marina, incluyendo los dinosaurios.
Zagami
Para diferenciar los meteoritos más comunes de los más raros, lo primero que hay que tener en cuenta es si se está hablando de caídas o encontrados. En las caídas los más comunes son los Pétreos, o sea, meteoritos donde su mayor constituyente son Silicatos. En los encontrados, los más comunes son los Férreos, conformados en su mayoría por Hierro y Níquel, y es que es mucho más fácil distinguir un pedazo de metal en medio de una montaña que una roca, ya que ésta se mimetiza entre las otras.
Ningqiang
Para aquél de vosotros interesado en el tema, que no tenga la suerte de presenciar una caída, siempre puede buscar su meteorito en plena Naturaleza. Si lo encuentra en algún lugar ya referenciado, y es similar a los encontrados, no es necesario hacer ningún análisis para aceptarlo como tal. Pero si no existe información sobre esa localización, es necesario analizarlo. Sólo después de ser estudiado, clasificado y publicado, la roca encontrada pasa a ser reconocido como meteorito por la comunidad científica. Es interesante destacar que, de cada 500 piezas que se envían a un laboratorio para su análisis, solo UNA resulta serlo.
Aunque podríamos seguir hablando mucho tiempo de este tema, gracias a la información facilitada por Eduardo, tenemos que ajustarnos a nuestro espacio habitual. ¡Con la de cosas que han quedado en el tintero! por ejemplo, la Criptonita de Superman, meteoritos famosos, cómo conservarlos, etc. También tenemos que omitir los datos descriptivos de cada ejemplar que Eduardo nos ha facilitado, como nombre completo, peso, lugar donde cayó, fecha, etc. Si queréis mayor información, hacernos llegar vuestras preguntas. Afortunadamente podéis conocer mejor esta colección gracias a la entrevista que le realizaron en youtube...

Dag-400



1 comentario:

amparo puig dijo...

Qué interesante y qué difícil encontrar un meteorito. Yo me conformo con los cristales que ha pulido el agua del mar. Y es mucho más fácil.