miércoles, 31 de octubre de 2012

Una colección de gatos

 
 
Gatos y gatas

 
Federico Ortiz-Moreno vive en el municipio de San Pedro Garza García, próximo a Monterrey (México). El es psicólogo, muy especializado en la enfermedad de Alzheimer. Entre otras aficiones,  colecciona cualquier material relacionado con los gatos, y no incluímos en el recuento a los "gatos vivos" por respeto a los gatos (pues no queremos que parezcan objetos), aunque en algunas ocasiones ha llegado a tener hasta 18 mininos ¡lo que parece una verdadera colección!
Y centrándonos en su coleccion de piezas relacionadas con gatos, nos cuenta Federico que la comenzó hace unos 4 años y surgió así, de forma casual, porque como le gustan los gatos iba reuniendo objetos en los que ellos eran los protagonistas  y cuando ya se encontró que tenía unos cuantos artículos con esta temática, decidió ir concentrándose en el asunto.
Federico reconoce que el por qué le gustan los gatos no lo sabe muy bien. Esto es  lo que nos ocurre normalmente a todos con la mayoría de las cosas, nos atraen o nos repelen instintivamente, sin saber por qué motivo.  Pero, tratando de racionalizar esta preferencia, ha llegado a la conclusión de que  le gustan los gatos por algunas cualidades que ve en ellos, como, por ejemplo, por el hecho de que son animales muy independientes, inteligentes, perceptivos, curiosos por naturaleza, entendiéndose por curiosos en el sentido de que les gusta husmear, conocer, investigar. También son curiosos en el sentido de divertidos.
Y no le falta razón a nuestro colecccionista en su análisis, porque el gato doméstico, que pertenece a la especie Felis catus, familia Felidae, y es un mamífero carnívoro, es uno de los máximo depredadores de la escala zoológica, para lo que ha tenido que desarrollar muy bien algunas aptitudes que hacen de el un animal ágil, listo, sigiloso... todo eso que le da un aire elegante y misterioso. 
Y, todos estos encantos del gato han hecho posible que, actualmente, le dispute al perro el primer puesto como animal de compañía. El atractivo que  tiene este animal, unido a las facilidades que presenta su cuidado respecto a los canes (no hay que sacarlo a pasear, es muy limpio, etc.), hace que en algunos países ya sea mayor el número de personas que poseen un gato en su casa que las que optan por un perro. Hoy por hoy existen unas 80 razas (según las fuentes consultadas el número de razas varía bastante...), la mayoría de las cuales han sido creadas durante el pasado siglo XX por mutaciones y manipulaciones genéticas.
Como la información sobre este animal se puede encontrar fácilmente en muchos sitios especializados, digamos solamente que el gato doméstico suele medir unos 50 centímetros (sin contar la cola) y pesar unos 5 kilos. La esperanza de vida se estima que es de 15 años.
Entre las piezas de la colección de Federico que, justo es reconocerlo, todavía no es muy extensa, lo que más hay son figuras de cerámica y madera, pero también cuenta con toallas, trapos de cocina, almohadones, libros, dvds, etc. Y entre sus preferidas nos dice que se encuentra una figura de cerámica y un cuadro. También una pieza pequeña tallada en madera.
No conoce a ningún coleccionista de gatos, pero sí a personas a las que les gustan y tienen más de 10 ó 12 en su casa.
Para conseguir nuevas piezas aprovecha los viajes, y también incrementa la colección gracias a sus amigos que le van regalando. Y es que nuestro coleccionista tiene muchos contactos, entre otras cosas a través de su blog "Ven a mi mundo", en el que escribe sobre muchas cosas y donde no falta, por supuesto, su colección de gatos, en el apartado "De aquí y de allá". Además, trata en sus artículos de las supersticiones relacionadas con gatos, refranes y dichos con el gato como protagonista, etc.
Por cierto, que refranes hay muchos, y aquí os dedicamos un collage utilizando algunos de ellos: "No busquéis tres pies al gato, que aquí no hay gato encerrado.  Lo que pasa es que le dieron gato por liebre y, al ponerle el cascabel al gato, se defendió como gato panza arriba, sacando las uñas de gato. Al fin, fue la curiosidad quien mató al gato, nada grave, porque ya se sabe, que siete vidas tiene el gato".
Por cierto, no sabemos si Federico se habrá entretenido en estudiar la personalidad que se le atribuye al gato cuando aparece en cuentos infantiles ("El gato con botas" "La ratita presumida) o en los personajes de cómics ("Felix, Garfield, Silvestre...). Habitualmente, suelen ser bastante indolentes, insolentes y astutos.
Y, para terminar, podemos deciros una cosa que nos ha confesado Federico: la mayor parte de su tiempo libre la dedica no a la colección de gatos, sino a su gata. Y hace bien.