sábado, 31 de julio de 2010

Una colección de Nancys


Tengo una muñeca



vestida de...














Ana Vanesa es una joven profesora de enseñanza primaria murciana y es aficionada a coleccionar muchas cosas, entre otras, la popular muñeca Nancy y todo lo referido a ella (accesorios, publicidad, información, etc.).

Y es que esta muñeca, pequeña y graciosa, sin pretensiones de deslumbrar a nadie, ha sido la compañera entrañable de muchas niñas, con las que ha establecido una relación de esas que duran "toda una vida". Y como a las buenas amigas se las añora cuando no las tenemos cerca, nuestra coleccionista, que jugó con Nancy cuando era pequeña (aunque las muñecas eran de su hermana), aunque ahora es ya una persona adulta tenía ganas de tener una Nancy para ella sola y disfrutar de todo el mundo que se ha creado en torno a ella.

Esta muñeca, que conquistó a las niñas de las décadas de los 70, 80 y hasta parte de los 90, actualmente ha conseguido ser objeto de coleccionismo codiciado por muchas personas, que le dedican estudios y atención en sus webs y blogs. Pero, además de ser el centro de interés de grandes coleccionistas, Nancy también puede presumir de contar con un club de fans, como si se tratara de una auténtica estrella.
Nosotros hemos contactado con Ana Vanesa para que nos hable de Nancy. Probablemente, no es la coleccionista que pueda vanagloriarse de tener una mayor cantidad de "piezas" en la colección, pero como lo que cuenta para nosotros es la pasión que pone el coleccionista y ésto no le falta, pues creemos que es una buenísima interlocutora para tratar este tema.

Esta muñeca empezó su existencia el año 1968, cuando la empresa Famosa comenzó a fabricarla en Onil, en Alicante, diseñada por Tino Juan (Agustín Juan Aleixander). No fue creada de la nada, sino que se trabajó sobre el modelo de la muñeca Pierina, a la que Nancy sustituyó en el mercado rápidamente (como Pierina había sustituido a Güendolina). Algunos de los cambios más vistosos que presentaba Nancy respecto a su antecesora, consistían en que Nancy era un poquito más baja de estatura y lucía más melena.

En el año 1969 comenzaron a venderse algunos accesorios, para que la muñeca pudiera rodearse de sus propias cosas, configurando así su mundo particular. Poco a poco se la dotó de cama, de un armario de madera para guardar la ropa, bolsos, maletas y, desde luego, un variado vestuario.

Pero, no solamente se rodeó a Nancy de artículos propios, sino que también le dieron compañeros, como Lesly, su hermana pequeña que apareció el año 1973 y su amigo Lucas, en 1978.

Y la muñeca Nancy, con su cuerpecillo de 42 centímetros de altura, se convirtió en la vedette de moda de la industria del juguete, tanto por la aceptación que encontró en el público infantil al que estaba destinado, como por la simpatía con que fue acogida por los adultos debido al buen precio al que se vendía, que la hizo muy asequible para un amplio sector de la población. En los primeros diez años de existencia parece ser que se habían vendido ya diez millones de ejemplares de Nancy. A lo largo de su historia se habla de más de 25 millones de unidades vendidas.

De todos modos, a pesar de este prolongado éxito, finalmente la demanda decreció y así fue cómo en el año 1996 dejó de fabricarse.

En el 2000 volvió a poblar las jugueterías, con nuevas propuestas (entre ellas la Nancy africana, japonesa, etc.). Actualmente ya no se fabrica en su versión original, excepto en alguna de ellas, como la de Primera Comunión, que goza todavía de gran aceptación. Por cierto, que es curioso examinar la gran variedad de trajes de comunión que ha lucido Nancy a lo largo de los años, desde los más simples a los mas sofisticados.

Queremos insistir en que uno de los factores clave de su popularidad fue el hecho de que se vendiera a buen precio. Y en relación con ésto, hay que recordar que entre las antecesoras de Nancy en el mercado español estuvo Mariquita Pérez, que fue un auténtico boom. Creada después de la guerra civil y fabricada también en Onil, a partir de una idea de Doña Leonor Coello de Portugal, fue una muñeca muy bien hecha con un vestuario en el que se cuidaban mucho los detalles. Se comercializó con grandes ideas de marketing y además de atender el mercado nacional se exportó, pero al final tuvo que dejar la primera plaza que ocupaba a Nancy, precisamente porque resultaba más asequible para los bolsillos de los papás, que eran quienes las compraban.

Cuando Vanesa decidió volver a ocuparse de Nancy (y no decimos "a jugar"...), descubrió que había muchos/as coleccionistas de su muñeca favorita. Gracias a todos ellos es fácil conseguir información, intercambiando datos y fotos. Existen estupendas webs con una documentación exhaustiva. Vanesa también tiene un blog "Las colecciones de Vanesa", donde se pueden ver sus Nancys, además de algunas de sus múltiples colecciones, como dedales, teteras, etc.

Y como el objetivo de una colección es el de disfrutar de lo que ya se tiene, pero también el de tratar de incrementarla, nuestra coleccionista nos explica los medios que utiliza para conseguir nuevas piezas. Nos cuenta que en este tipo de colección no es fácil intercambiar con otros coleccionistas, porque no se suelen tener piezas repetidas. Así es que, no hay más remedio que comprar. Y ¿dónde? pues Ana Vanesa piensa que lo mejor es acudir directamente a las jugueterías, porque las que se encuentran en e-Bay y otras subastas suelen ser caras. Pero, claro, si buscas algo que ha dejado de fabricarse hace tiempo, es más dificil encontrarlo en un comercio actual... ¡Animo, coleccionistas! una Nancy os está esperando en alguna parte.


2 comentarios:

Paqui dijo...

Esta colección me trae recuerdos de mi infancia.

Vaciart Bcn dijo...

Felicidades por su blog ! No es frecuente encontrar blogs de calidad con artículos interesantes para quienes nos apasiona el mundo de las antigüedades y el coleccionismo.
Os seguimos por las redes sociales ! Saludos desde Barcelona. http://www.vaciart.com