domingo, 15 de marzo de 2009

Una colección de hojas de afeitar







Una colección




de



doble filo










Esta es la historia de un invento y de una colección y, ámbas cosas las vamos a conocer gracias no sólo a un coleccionista, sino a dos. Ellos son Sergio y su hija Nadia, o, lo que es casi igual, Nadia y su padre, Sergio. Aunque no es muy frecuente que padre e hija compartan hojas de afeitar, ellos sí que lo hacen, gracias a esta estupenda colección.

Sergio y Nadia son argentinos y, como hemos dicho, se dedican a reunir hojas de afeitar, pero sólo aquellas comercializadas en su país, independientemente del lugar donde fueron fabricadas. El hecho de que se preocupen exclusivamente de conseguir las hojas de afeitar que se han vendido en Argentina, no quiere decir que no se interesen por las del resto del mundo, es una manera de poner límites a una colección que, en principio, podría ser vastísima.

Para estar seguros de que las hojas se han vendido en Argentina, procuran encontrar la publicidad correspondiente a su promoción y venta con algún tipo de documentación que lo confirme. Alemania y Estados Unidos fueron los países de los que más se importaron.


Según nos explican, consideran que ellos no tienen una gran colección, pues piensan que una colección importante es, por ejemplo, la que posee el principal coleccionista de hojas de afeitar de su país, Enrique Orchansky. Este coleccionista escribió hace unos años un estupendo libro que es la referencia obligada para todos los que comparten esta afición con él.


Hablar de hojas de afeitar es hacerlo de un artículo con una historia relativamente reciente, pues fueron inventadas justo a principios de siglo XX. Es fácil recordar el nombre de su creador, pues la marca sigue vigente todavía: King Camp Gillette.

Parece ser que este señor, de nacionalidad canadiense y origen francés, tuvo la buena intuición de canalizar sus energías hacia un fin determinado: inventar un utensilio de uso doméstico que fuera de "usar y tirar", así los clientes potenciales no disminuirían nunca. Después de mucho pensar e investigar, se le ocurrió que las hojas de afeitar podían ser el artículo que estaba buscando.


Sus expectativas se dirigían a satisfacer un mercado de millones de hombres que las iban a necesitar casi todos los días. No fue fácil llevar a la práctica su idea, pues dificultades "técnicas" retrason la fabricación de las hojas de afeitar, pero, finalmente, consiguió lanzar al mercado este pequeño producto que iba a causar una gran revolución. Se trataba de una hoja de lámina delgada de acero, afilada por ámbos lados, sujeta entre dos chapas que estaban unidas a un mismo mango y, todo eso, por poco dinero.

Ni que decir tiene que valió la pena tanto esfuerzo pues el señor Gillette se hizo millonario. Durante unos cuantos años nadie le hizo la competencia, hasta que en 1939, Philips inventó la maquinilla eléctrica.
En un artículo aparecido en "Selecciones del Reader's Digest" que puede leerse en la web de Sergio y Nadia, bajo el título de "Barbero de medio mundo" se narra la historia de King Camp Gilette y, entre otros datos curiosos, se dice, por ejemplo, que el retrato de ese personaje ha sido impreso más veces (¡96.000 millones!) que el de ningún otro hombre de negocios.

El hecho de que existiera un mercado potencial para este invento, se debía a que, desde muy antiguo, el hombre ha tenido el impulso de sacarse los pelos de la cara. Bien pensado, es un hecho muy curioso que el ser humano se haya obsesionado con este asunto, sin aceptarse tal cual es, quizás una manera más de querer diferenciarse del animal
(conclusión personal, sin base científica...).

El caso es que, después de haber probado a lo largo de los siglos varios sistemas para lucir un rostro limpio de pelos (desde una especie de pinzas hechas de moluscos, hasta la navaja especialmente diseñada para el afeitado), apareció este gran descubrimiento que nos ocupa: las hojas de afeitar hechas de acero al carbón o acero inoxidable, lo que permitió gracias a su afilado filo eliminar bien el vello y evitar hacerse daño durante la operación. Porque, no hay que olvidar, que la operación del afeitado no estaba exenta de riesgos, de ahí el dicho: "más vale mal afeitado que bien desollado".

Sergio y Nadia tienen una bonita web en la que podemos encontrar mucha información sobre todo tipo de temas relativos al afeitado.
Además de exhibir las fotografías de las piezas de su colección, presentadas por orden alfabético, muestran otras interesantes secciones, como una colección de maquinillas de afeitar o de afiladores; publicidad antigua; comentarios técnicos, como el que explica las características del papel parafinado con el que se forraban las hojas de afeitar para que no se oxidaran; datos históricos; anécdotas, muchas de ellas relacionadas con hechos o personajes de la Historia argentina, etc.

Sergio y Nadia nos cuentan que el crear el blog no solamente ha obedecido a su interés por intercambiar hojas y mostrar la colección, sino también a la voluntad de brindar toda la información que han recopilado sobre el tema. Como
esta documentación la van actualizando constantemente, piensan que siempre puede resultar interesante consultarla.

El iniciador de la colección fue Sergio, que es un gran coleccionista de muchas cosas (es un apasionado de la filatelia, numismática, cajas de fósforos comerciales argentinos, registradoras, balanzas, antigüedades de las empresas de ferrocarril y, muy particularmente, de Tango Argentino, con más de 18.000 canciones!). Nadia empezó ayudándole a hacer el blog sobre las hojas de afeitar el año 2008, y así fue como se entusiasmó también ella por el tema.

Antes de "cortar" el comentario sobre esta colección, queremos despedirnos con una información de orden práctico y un deseo de nuestros coleccionistas.

Por lo que se refiere al "orden práctico", decir que todas las piezas de la colección están guardadas en cajas, aunque nuestros coleccionistas están pensando almacenarlas en carpetas, para que resulte más cómodo buscarlas.
Respecto al "deseo", nos lo expresan así: como este artículo no se encuentra fácilmente en los mercados de pulgas (pues hay que reconocer que no existen muchos coleccionistas de hojas de afeitar), es muy interesante contactar con coleccionistas extranjeros, que suelen ser los que tienen piezas más raras y antiguas, por eso invitan a todas las personas interesadas en este tema a visitar su página y ponerse en contacto con ellos.

Una vez más hemos podido comprobar que no hay objeto anodino cuando se interesa por él un coleccionista. Gracias a su trabajo de recopilación y a su estudio del tema, se puede descubrir la apasionante historia de las cosas sin importancia.






8 comentarios:

Sergio y Nadia dijo...

Gracias María José muy bonito comentario !! me encantó el titulo que le pusiste haciendo alusión a nosotros dos ;) !!
un abrazo!
nadia y sergio.

Rafael Castillejo - rafaelcastillejo.com dijo...

Me gusta ese blog que esta vez nos presentas y, por supuesto, todas las hojas de afeitar que acumula. ¡Qué pasada! Y..hablando de esto, recuerdo que con "pasadas" con hojas de aquellas, había gente que se daba unos tremendos cortes en la piel. Un compañero mío de pensión, a principio de los setenta, se hizo una auténtica carnicería, en su afán por presentarse perfectamente afeitado a los padres de su novia.

Yo también presento en mi Web unas poquitas hojas de afeitar de aquellas (españolas).

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola Rafael! Bueno que como ya sabes que me voy a London intentare encontrarte alguna vieja "gilette" para tu colección, no te prometo nada!!!

Henry (Girona) dijo...

Buenas,

me ha encantado ver tu colección y saber que los que coleccionamos hojas de afeitar no somos tan raros.

Hace bastante tiempo que las coleciono y tengo sobre unas 100 diferentes.

Muchas gracias

Anónimo dijo...

hol, quisiera saber si estais interesados en comprar unas cuantas hojas en perfecto estado bastante antiguas.
krlx@hotmail.com

Anónimo dijo...

Buenas noches
Me llamo Manel y acabo de conocer este tipo de colecciones. Me ha sorprendido.
He recogido algunas antiguas y he conocido la colección de cromos de La Palmera. Más sorpresas.
Tengo, se ahora lo que es, un afilador de hojillas de afeitar. Alguien de ustedes me puede dar información sobre esta máquina? Gracias anticipadas

maria lujan dijo...

vendo hojas de afeitar antiguas diferentes marcas y en cantidad. soy maria lujan acosta , saludos

Anónimo dijo...

hola mi correo es maplaif63@hotmail.com.
estoy interesado en comprar o cambiar cuchillas de afeitar antiguas con el que las venda o coleccioe.
he visto que maria lujan tiene pero no se como contactar con usted.gracias