miércoles, 20 de enero de 2016

Una colecciòn de cometas





Volando, volando…



Fernando Valladares es un científico en acción, es decir, que no para. Y esto lo decimos porque, además de desempeñar su trabajo, a Fernando le vemos en su blog haciendo actividades y deportes de todo tipo. En esta ocasión, nos vamos a ocupar de uno solo de esos temas, el de las cometas. Y como nos dice que las cometas son más bonitas en el aire, cuando vuelan, pues en las imágenes que os ofrecemos os las mostraremos  en pleno funcionamiento, volando.



Nos cuenta Fernando, que hace esta colección porque le gustan todos los tipos de cometas, aunque hay algunas que deja un poco de lado porque son muy caras, ocupan mucho espacio o son muy difíciles de conseguir. Y, profanos en la materia. nos preguntamos, ¿es que hay muchos tipos diferentes de cometas? ¿a qué se llama cometa realmente?
Se define la cometa como un cuerpo más pesado que el aire al que se le hace volar mediante una o varias cuerdas sujetas en tierra. Su origen, como el de tantas cosas, se remonta a la antigua China donde se utilizaban ya por el año 1.200 a. C. como dispositivos de señalización militar. Gracias a sus colores y movimientos se podía dar información útil para la guerra. Otra función más pacífica que le daban los chinos a las cometas, es el de servirse de ellas para hacer meditación.
La difusión de las cometas se hizo rápidamente por el continente asiático, pasando a Europa posteriormente. Aunque en el siglo XII ya se tiene constancia de que los niños jugaban con ellas y les colgaban cosas para hacerlas sonar, en realidad, puede decirse que su popularización como entretenimiento en los países europeos no llegó hasta el siglo XVII. 
Aparte de su función lúdica, las cometas han desempeñado una interesante contribución en muchos avances científicos. Se han utilizado como equipos de medición atmosférica, como arte de pesca, como ayuda en el salvamento marítimo, han sido fuente de estudio e inspiración para nuevos inventos, como los planeadores, parapentes, paracaídas... Por citar algún ejemplo, Benjamin Franklin utilizó una de ellas cuando inventó el pararrayos y Marconi, en 1901, recurrió a una cometa para elevar una antena en la primera transmisión de radio transatlántica que se hizo. 
Nos explica Fernando que hay muchos tipos de cometas, pero básicamente podemos distinguir entre:
- las de un hilo, en forma de rombo y con una cola que le da estabilidad y que es muy fácil de remontar, con una brisa suave o corriendo se pueden hacer volar.
- las cometas de dos hilos más populares son acrobáticas, tipo delta, con varillas que mantienen su estructura en cualquier condición y ángulo respecto al viento. Con este tipo de cometas se pueden realizar vuelos y coreografías muy vistosas así como trucos y maniobras muy complejas.
- también están las llamadas foils o hinchables, con uno o dos hilos, o líneas, y que pueden ser controladas para navegar ya sea en tierra o en agua. Son como parapentes, aunque lógicamente van justo al revés que un parapente, con el borde de ataque (el que recibe el viento) hacia el piloto y no como los parapentes, en los cuales piloto y cometa (parapente) planean juntos y el borde de ataque apunta en la dirección en la que se mueven ambos. Existe una variedad de estas cometas bien conocida que es la que se emplea en agua para hacer kitesurf y se pueden emplear también para impulsarse y navegar en nieve (snowkite) o por tierra (kitelandboard).
Nos cuenta Fernando que empezó aficionándose a las cometas hace más de 20 años cuando empezó a volar en parapente, entonces se sintió atraído por todo tipo de inventos voladores que no fueran a motor, como los planeadores y las cometas. Ahora lleva ya unos diez años coleccionando y aprendiendo a volar todo este tipo de artilugios. Y, desde luego, aprender ha aprendido, porque aunque él no nos lo ha dicho, sabemos que es un verdadero campeón.
Ya hemos comentado que colecciona un poco de todos los tipos, pero las más numerosas en su colección son las de un solo hilo, en especial las planeadoras y de combate. Son cometas sencillas que plegadas ocupan poco espacio, pero en el aire son rápidas, con un vuelo majestuoso y, aunque se sujetan con un solo hilo, el piloto puede lograr controlarlas con gran precisión.
También de un solo hilo están las muy grandes o profusamente elaboradas, que son impresionantes. Tiburones gigantes que se inflan con el viento; flores de miles de colores que rotan por efecto de la brisa; las clásicas rokaku japonesas de combate o los dragones chinos, son todos ejemplos de cometas hermosas. 
Las de dos hilos y las cometas de tracción también le interesan a Fernando, pero nos explica que son más deportivas, en general costosas y, sobre todo, ocupan mucho espacio y no suelen ser tema de colección. Últimamente están muy de moda y se utilizan para hacer varios deportes. Para las cometas acrobáticas se organizan muchos campeonatos y festivales.
Desde luego, las últimas aportaciones en este deporte de las cometas son las "velas de tracción", cometas de dos o cuatro hilos del tipo flexible de gran empuje, que se emplean para arrastrar al piloto por tierra con un carro, con esquíes en la nieve o en la arena de la playa. Otras formas de tracción son los saltos, la navegación con tablas (fly surfing) o la natación con el impulso de la cometa (aquaplanning), etc. Cientos de maneras de disfrutar de las cometas, sin olvidar la simple contemplación. Para entrar en el mundo de las cometas, trepidante y relajante a la vez, según se quiera, visitar el estupendo blog de Fernando "Vientos y Cometas". Y gracias a él, por habernos explicado tantas maneras de acercarse al cielo.




jueves, 7 de enero de 2016

Una colección del Dúo Dinámico



Somos jóvenes, tú y yo,
Somos jóvenes, los dos…




Javier de Castro colecciona discos y material gráfico relacionado con la música de los años 50 hasta los 70, tanto revistas como postales, merchandising, etc.
Se encontró coleccionando todas estas cosas casi sin pensar, pues con doce o trece años empezó a juntar discos y, pasados algunos otros más (solo unos cuarenta) resulta que tenía 20.000 vinilos. De algunos artistas, como los Sirex, Marisol, Los Beatles, Rolling Stones o el Dúo Dinámico, no se limitaba a recopilar su música, sino que guardaba todo lo que encontraba y, como es autor y editor de libros musicales, todo ese material que ha conseguido le va muy bien para ilustrar sus publicaciones.
El por qué de su predilección por la música de esa época, se debe a que la considera muy melódica y bonita. Aunque él era un niño en los años 60, aquellas canciones las recuerda todas y piensa que apetece cantarlas cuando las oyes. Nos explica que no le pasa lo mismo con otras más modernas, y que las canciones que no se pueden tatarear de memoria ni son música ni son nada de nada. 
El Dúo Dinámico, formado por Ramón Arcusa y Manolo de la Calva, comenzó su carrera artística por los años 60 haciendo versiones de éxitos del momento, sobre todo norteamericanos. ¿Quién no recuerda (si es ya de cierta edad) sus interpretaciones de "Adán y Eva", "Hello Mary Lou", "Bye, bye love", etc.?
También interpretaron canciones de compositores nacionales, con las que consiguieron triunfar en los festivales de música que en la década de los 60 se prodigaban por la Península, como por ejemplo, la titulada "Somos jóvenes", con la que hemos encabezado este comentario. No obstante, enseguida comenzaron a crear su propio repertorio a base de composiciones que convirtieron en éxitos legendarios, como "Quince años", "Lolita twits", "Como ayer", "Amor amargo", "Yo busco una chica como tú", "Quisiera ser" y un largo etcétera que todos conocemos. Todas sus canciones están firmadas como Arcusa/De la Calva. 
Su música fue muy popular y ellos se convirtieron en auténticos ídolos de las jovencitas de los sesenta. Cuidaban la coreografía, su imagen y casi siempre iban vestidos igual, juveniles y alegres, con chalecos de punto, jerseys, aunque, todo hay que decirlo, generalmente para las chicas Ramón resultaba el más atractivo,  y habitualmente se les distinguía llamándoles "el guapo y el feo", "el alto o el bajo", etc. No todo era  negativo para Manolo, que se llevaba la mejor parte cuando se consideraban otras cualidades, y llevaba la mejor parte cuando se hablaba de "el simpático y el serio", "el simpático y el callado"...
El éxito del Dúo Dinámico en España tuvo bastante repercusión en algunos países latinoamericanos, sobre todo Argentina y México, siendo un estupendo apoyo para su promoción las películas que protagonizaron. Estos films se estrenaron de 1969 a 1968, y fueron "Botón de ancla", "Búsquenme a esa chica", "Escala en Tenerife" y "Una chica para dos".
También editaron discos en francés, italiano, portugués o inglés, pero más que llegar al público nativo de esos países, atendían a la demanda de españoles emigrantes en Francia, Suiza, Alemania, Bélgica, etc. entre los que se hicieron muy populares y para los que         se organizaron varias giras internacionales.
Aparte de los tiernos textos de sus canciones, que llegaban al corazón de las adolescentes, fueron los grandes intérpretes de los diferentes rítmos que estaban de moda en aquellos años, desde el rock, al twist, madison. ¡Sus singles eran indispensables para bailar en los guateques de la época! 
Hay que destacar, también, el  hecho de que a este grupo se le atribuye el haber sido el iniciador del fenómeno de las fans en España. Las adolescentes se apiñaban a su alrededor gritando y se abalanzaban sobre ellos para pedirles un autógrafo (como hice yo sin ir más lejos).
No queremos olvidar que su gran triunfo a nivel europeo y mundial fue la composición de "La, la, la" que triunfó en el Festival de Eurovisión de 1968, interpretada por Massiel, tras la renuncia de Joan Manuel Serrat,  al que no le dejaron interpretarla en catalán.
En el año 1972, a raíz de un accidente de coche que sufrieron, se replantearon su vida y decidieron dejar sus actuaciones profesionales, pasando muchos años antes de que las reanudaran, pero  todo este tiempo han seguido componiendo para grandes cantantes. 
Como éxito de su última etapa podríamos destacar la canción "Resistiré", que tantas versiones ha tenido y que ha llegado a ámbitos tan diferentes. Aunque la letra de la canción no es suya, sí que lo es la música, compuesta por Manolo Arcusa. 
Volviendo a Javier, nuestro coleccionista, que amablemente nos ha facilitado toda esta información, ya hemos comentado que tiene en su colección de vinilos (álbumes, Eps y singles) miles de discos de todos los estilos musicales, de los años 50, 60 y 70. También posee muchos libros de tema musical, revistas musicales, carteles de conciertos y de cine, postales de promoción de compañías discográficas, cancioneros, banderines, etc. y, como se interesa no solo por el Dúo Dinámico sino por muchos otros artistas y grupos musicales, esperamos contar nuevamente con su presencia en este blog para que nos hable de ellos y poder recordar cuando "eramos jóvenes, los dos". 
 .


lunes, 21 de diciembre de 2015

lunes, 14 de diciembre de 2015

Una colección de Walkman




Música al oído,

una banda sonora personal




Hugo disfrutó mucho de los walkman durante aquellos años que estuvieron de moda y no había joven que se preciara, que no estuviera continuamente conectado a su música preferida. La gente que les observaba, tenía la sensación de que estaban "enchufados" a aquellos hilos sin poder separarse y que los auriculares se habían convertido en una conexión vital. No es de extrañar que esta vinculación tan estrecha que existía entre el walkman y su dueño, haya convertido a estos aparatos en algo muy evocador para sus usuarios, y esta es una de las razones por las que Hugo ha decidido coleccionarlos. Al fin y al cabo, estos artilugios fueron sus compañeros en muchas de las experiencias vividas en sus años jóvenes, no tan lejanos, por cierto.  
Otro de los motivos que le han movido a interesarse por estos aparatos, es el hecho de que muchos de ellos ofrecen una sonoridad óptima, algo que llama la atención en un aparato tan diminuto y sencillo.
Y, aún hay otra buena razón de esta pasión por el walkman y es que, hay que admitirlo "¡molan mucho!"... ¿Por qué molan tanto? pues el coleccionista nos ha puesto un buen ejemplo para explicarlo.
Sí que es verdad, nos cuenta Hugo, que los actuales relojes digitales son más precisos que los antiguos de agujas, ofrecen muchas más prestaciones, son más resistentes a las variaciones climáticas, etc. etc. pero cuando se piensa o se observa el mecanismo delicado e ingenioso de los relojes analógicos, no se puede dejar de admirarlos, porque para que funcionen se requiere mucha técnica, precisión, el saber hacer del creador, además de mostrar paso a paso, con cada aparato, la evolución que se ha experimentado. Todo eso se valora, porque, obviamente, no es lo mismo colocar un par de chips (ó 20)  para que funcionen. Pues algo similar pasa con los walkman.  
Hugo empezó a coleccionar walkman ya en 2010 cuando descubrió por internet ofertas muy buenas de sus añorados aparatos, y fue en esa época cuando se lanzó a comprar todo lo que veía. Ahora, se ha vuelto mucho más selectivo y compra poco, porque considera que ya tiene una buena representación de lo más significativo de la producción.
Por cierto, todavía no hemos  explicado qué es exactamente el objeto de la colección. El walkman es un reproductor de sonido mediante auriculares, que funcionan con pilas. El primer modelo comercial de la historia se puso en venta en mayo de 1979, y fue el SONY TPS-L2.
Pero, como siempre suele ocurrir, hay divergencias en la atribución de la invención del walkman. Parece evidente que fue Andreas Pavel quien inventó y patentó a principios de los 70 un reproductor de cassette portátil, y cuando Sony se autoproclamó inventora del aparato, Pavel la demandó. Después de muchos años de litigio, Sony tuvo que admitir públicamente que el invento no era suyo y tuvo que indemnizar a Andreas Pavel. 
Estos conflictos han hecho que actualmente se discuta cuál tiene que considerarse el primer ejemplar. Hay quien opina que fue el Stereobelt, otros dicen que el Astraltune y los hay que se decantan por el de Sony. Hugo tiene la suerte de contar en su colección con un ejemplar Sony y otro Astraltune prácticamente nuevos y funcionales. El Astraltune se fabricó a mediados de los 70 casi exclusivamente para ser             utilizado en las pistas de esquí de Reno, en Nevada. 
Por cierto, el término Walkman se ha mantenido casi exclusivamente para los reproductores de cassettes aunque aquí en España (en otros países no ocurre) se le apostilla otro término cuando se hace referencia a otro tipo de reproductor. Por ejemplo, walkman mp3 o walkman de CD, pero en general, cuando se usa sólo el nombre walkman se entiende que se refiere a los de cassette.
Al ser el walkman un artículo relativamente reciente, con menos de un siglo de antigüedad, puede pensarse que es fácil conseguir una colección completa, pero hay algunos modelos, no necesariamente los más antiguos, que son muy difíciles de conseguir porque son raros o solo se comercializaron en Japón o en USA. 
Otro problema para los coleccionistas es que hay bastante escasez de ejemplares, pues cuando aparecieron los reproductores mp3 la gente no dudó ni un momento en lanzar a la basura sus viejos walkman y, había tantos, que nadie se planteó que pudieran desaparecer casi totalmente. Y es que los avances tecnológicos progresan con tanta velocidad, que no sería de extrañar que dentro de unos años fuera imposible encontrar un Walkman, una televisión de tubo, uno de los primeros mp3 o un discman. 
Desde luego, este artículo no es el más apto para poder intercambiar entre coleccionistas, así es que, prácticamente, siempre hay que comprarlos, a no ser que te los regalen. 
A la hora de adquirir nuevas piezas, nuestro coleccionista tiene claro lo que busca. Le interesan aquellos ejemplares que fueron los primeros en incorporar alguna tecnología novedosa. También, los que destacan por su diseño diferente; los que tienen una calidad de fabricación o de sonido fuera de serie; los que fueron lanzados en ediciones limitadas y algunos muy curiosos que se comercializaron sólo en Japón. Además, también intenta reunir series enteras (en diferentes colores) de algunos modelos especialmente importantes.
Si queréis conocer mejor esta colección, os recomendamos que visitéis su excelente web, Walkman Archive, donde podréis saber todo sobre este gran, aunque pequeño, aparato.




domingo, 29 de noviembre de 2015

Una colección de sobres de café descafeinado

Tomando café
descafeinado


Jesús Vitoria, familiarmente Yosu, es bilbaíno y coleccionista de sobres individuales de café descafeinado en formato normal y estrecho o, también de tubito. Intenta coleccionarlos llenos, principalmente porque considera que de ese modo su colección es más completa y también porque los usados suelen estar muy defectuosos, ya que hay que romperlos para utilizarlos. Los vacíos los guarda hasta que consigue sustituirlos por otros llenos.
Yosu nos cuenta  que empezó con su colección hace unos quince años, pero pasó un tiempo en el que la tuvo bastante desatendida, porque todavía no conocía a ningún otro coleccionista con quien intercambiar y era complicado conseguir sobres nuevos. 
La verdad es que tampoco podía imaginar que hubiera tanta variedad, es más, de hecho se animó a hacer está colección pensando que era cosa sencilla, pero el tiempo le ha demostrado que no es así. Al principio, pensó que era algo relacionado exclusivamente con Nescafé, pero ahora, además de los 200 sobres diferentes de esa marca, 18 de ellos del País Vasco, posee productos de muchas otras razones comerciales.
Pero, ¿todo el mundo sabe exactamente de lo que estamos hablando? aunque la respuesta es "claro que sí", no estará de más hacer un pequeño viaje al pasado.
El principal componente del café es la cafeína, que se ha comprobado que produce determinados efectos en el organismo humano, como la excitación o la ansiedad. Hay personas que recurren a la ingesta de café precisamente por eso (evitar el sueño, etc.) y otras para las que no son deseables esos efectos, pero a las que les gusta el café.
Para solventar este problema y conseguir que todas las personas puedan tomar café evitando la acción de la cafeína, se empezó a investigar ya en el siglo XIX el modo de excluirla. Parece ser que Goethe le pidió a su compatriota y amigo el químico Runge, que había identificado y descubierto la cafeína, si podía eliminarla del café, con el fin de evitar el prolongado insomnio que padecía. No sabemos cómo acabó el experimento, lo cierto es que fue el también alemán Ludwig Roselius quién llevó adelante los avances técnicos necesarios para materializar ese proyecto, en el año 1905. 
Y dos apuntes más: el proceso de descafeinar se efectúa siempre sobre el grano verde, antes del tostado. También hay que saber que no se elimina absolutamente la cafeína, por eso existen unos máximos autorizados que no pueden ser sobrepasados. 
Yosu hace años que ha adoptado el café descafeinado como bebida, y fue precisamente gracias a un sobre que le sirvieron en un bar, que se le ocurrió empezar esta colección. Nos cuenta que estaba de vacaciones en Asturias y le sirvieron un sobre de descafeinado que le llamó la atención (era de la marca AITONA) y, observándolo se dio cuenta que estaba hecho en el País Vasco, en Guipuzcoa concretamente. Y como él es de Bilbao, pues le hizo gracia, le pidió uno lleno al camarero y así empezó la historia de su colección.
Esta colección, por cierto, procura limitarla a los nacionales, de otros países no colecciona, salvo los que le traen los amigos o le hacen llegar otros coleccionistas. Los únicos extranjeros que intenta conseguir son los de Nescafé, los de otras marcas le gusta verlos y tenerlos, pero no está en sus planes alargar tanto la colección. Actualmente, tiene de Australia, Italia, Francia, Brasil, Vietnam, Abudabhi, Indonesia, Rusia...
La mayoría de ejemplares los consigue en bares y cafeterías, o intercambiando. Ahora también tiene oportunidad de hacer cambios con un coleccionista de Arnedo y dos de Barcelona, de Vilanova i la Geltrú y Vallbona d'Anoia, aparte del método que no falla, de pedírselos a amigos y familiares, sobre todo cuando van de viaje.. 
No sabemos cuando se empezó con la comercialización del café descafeinado en sobres individuales, lo que sí que es evidente es que este sistema ha gozado de una gran aceptación en todo el mundo y su consumo no deja de incrementarse. Eso es lo que deseamos, para que la colección de Yosu pueda también aumentarse.     


martes, 10 de noviembre de 2015

Una colección de cartas infantiles








Los colores de las cartas










Hoy queremos presentaros a un coleccionista excepcional, y no lo es porque tenga una colección importante, ni bien organizada ni siquiera documentada (aunque ya sabe contar hasta cien, ahora está aprendiendo a leer), es excepcional porque, pese a su corta edad, Juan, que así se llama nuestro coleccionista, ya ha demostrado interés por las cartas infantiles desde hace tiempo, y se ha formado sus propias ideas al respecto.
Por ejemplo, Juan nos cuenta que colecciona cartas de juegos porque le gustan los colores y los dibujos. No le importa tener que dejar una serie sin terminar por no conseguir todas las cartas de una baraja, porque lo que a él le gusta es tener cartas distintas. Se ha dado cuenta de que hay algunas "falsas" (esto yo no sé si es verdad) y otras "verdaderas". Las falsas son como las verdaderas, pero no son las verdaderas, llevan un dibujito en una esquina y quiere decir eso, que son falsas.
Con las cartas se puede aprender mucho, como los números escritos, las letras mayúsculas, etc. También se puede aprender idiomas. Por ejemplo, él tiene cartas de varios países y a veces encuentra la misma palabra en diferentes idiomas, como "básico", que en otros sitios se dice "basic", o "entrenador", que se dice "trainer" en inglés.
Con estas barajas se puede jugar a muchos juegos, unos son fáciles, pero otros no. Los que tienen muchas instrucciones son muy difíciles y no le gustan. Por eso, prefiere inventar las reglas él, lo que le permite ir cambiándolas en el transcurso de la partida y ganar más fácilmente. Y como nos dice esto como si fuera lo más natural del mundo, que lo es, nosotros no tenemos nada que objetar... 
Las cartas "repes" se pueden cambiar con otros niños, pero sus padres le dicen que tiene que estar atento con estos cambios, porque hay cartas baratas y cartas caras, y es más razonable cambiar cosas de un mismo valor, más o menos.
Hay cartas que regalan en algunos supermercados
cuando vas a comprar allí, lo malo de estas cartas es que un día, de repente, ya no las dan más y te quedas sin poder seguir la colección. 
Juan procura guarda todas sus cartas en álbumes, bien colocadas, pero el problema es que ahora solo tiene dos, aunque de muchas páginas (en uno hay 75) y, aunque pone cartas por los dos lados de las hojas, le falta espacio para colocar todas. Por eso, tiene algunas en una caja y también otras que andan sueltas. Su abuela le ha prometido una caja chula de metal grande para ponerlas todas juntas, pero de momento aún no ha llegado (la caja).
Juan nos explica que las cartas de una baraja por un lado son siempre iguales, pero por el otro cambian. También hay cartas que no brillan y otras que brillan y, según como se ponen, hacen rayos de luz.
Las barajas de las que tiene mayor representación son, sin lugar a dudas, las de Pokemon. En ellas hay varios personajes y temas, entre los primeros Juan menciona a Simipour, Vanillite, Basculín, Pikachu, Polarhume... (no sé en qué idioma me los está nombrando...). Las cartas de Energía (fuego, agua, plantas, Hada, lucha, etc.) aunque se tengan repetidas no se cambian, porque se necesita mucha energía para salir de algunas situaciones (según él me dice). Con estas cartas pasa algo parecido a lo que ocurre con las del supermercado, que es muy difícil acabar una serie, porque cada poco tiempo sacan otras cartas nuevas y te quedas colgado con las anteriores, pero bueno, ya hemos dicho que eso para Juan no es demasiado dramático.
Ha sido un placer hablar de coleccionismo con un experto tan joven y que tiene las ideas tan claras sobre este tema. Lo dejamos escrutando sus cartas para ver en ellas el más mínimo detalle, y sus manos, con un poco de dificultad porque aún son pequeñitas, pero con mucho cuidado, porque es un buen coleccionista, sacan y ponen los naipes en las camisas de plástico, para colocarlas en el lugar que les corresponde. 
Cuando sea mayor tiene pensado coleccionar otras cosas, como Lego pero, mientras tanto, recorre mundos y espacios siderales junto a todos los seres fantásticos que aparecen en las cartas: niños aventureros, ogros, robots, animales que hablan, extraterrestres, etc. etc.  ¡Diviértete Juan!